Sandra Michelón y su esposo argentino Jonatan Fatelevich junto a sus hijos Ian (16) e Irina (14) armaron sus maletas y partieron de Valencia, España, rumbo a Japón, donde están viviendo unos días de ensueño a pura familia.
“Hace dos años viajamos Jonatan y yo solos durante 16 días. Fue nuestro primer contacto con Japón y nos encantó. Conocimos principalmente Tokio, Kioto y Osaka, hicimos un viaje mucho más urbano y también tuvimos la oportunidad de vivir experiencias culturales como los onsen. Volvimos a casa sabiendo que queríamos regresar. Pero esta vez queríamos hacerlo de otra manera. Queríamos dedicarle mucho más tiempo y, sobre todo, queríamos que nuestros hijos pudieran conocerlo”, comenzó contándonos Sandra Michelón desde el lejano país asiático.
La travesía familiar de los Fatelevich-Michelón comenzó en Tokio, donde estuvieron tres días. “Luego fuimos a los Alpes japoneses (Kamikōchi Nagano), al Parque Nacional Chubu Sangaku, rodeado de picos de más de 3.000 metros. Después a Shirakawa-go, que es una hermosa aldea tradicional japonesa que me enamoró. También estuvimos en Matsumoto, precioso. Hicimos ruta de senderismo y fuimos a las cascadas en las montañas. Tras eso, llegamos a Kioto, estuvimos 3 días en Gion, barrio tradicional de las Geishas y luego ya viajamos a Osaka 4 días, Wakayama 2 días. Después, tomamos el avión a la isla de Okinawa, donde están las playas paradisíacas de Japón. Son impresionantes, el agua color turquesa y las playas de arena blanca”, nos contó Sandra Michelón.
“Hemos recorrido buena parte de Asia, pero Japón tiene algo que nos resulta extraordinario. Asia parece tener un lugar muy especial en vuestra forma de viajar. Cada verano intentamos viajar y Asia nos atrae muchísimo. Hemos tenido la suerte de conocer Filipinas, Singapur, Malasia, Tailandia, en dos ocasiones; Indonesia también dos veces y Vietnam, entre otros lugares”, relató la exmodelo Sandra Michelón al tiempo de destacar: “Nos encanta el sudeste asiático porque culturalmente es completamente diferente a lo que conocemos. Nos fascina su gente, su gastronomía, sus paisajes y esa posibilidad de salir de nuestra zona de confort y descubrir otras maneras de vivir. Creo que viajar precisamente tiene mucho que ver con eso: con descubrir que hay otras formas de entender la vida y aprender de ellas”.
Sandra Michelón: “En Japón todo parece tener un cuidado especial”
Sandra Michelón y su familia ya recorrieron varios países asiáticos, pero la exmodelo asegura: “Japón, para nosotros, es especial. Y lo digo desde el cariño y desde nuestra propia experiencia, porque nos encantan todos los países que hemos recorrido y cada uno tiene algo maravilloso que ofrecer. No creo que unos sean mejores o peores que otros. Son diferentes. Pero después de haber viajado bastante por Asia y por el sudeste asiático, cuando llegas a Japón hay cosas que percibes inmediatamente: el orden, el respeto, la limpieza, la puntualidad, la educación y la atención al detalle. Es una cultura que nos resulta especialmente fascinante”.
“En Japón todo parece tener un cuidado especial. Desde cómo funciona el transporte hasta cómo te atienden en un restaurante, cómo mantienen los espacios públicos o cómo se relacionan con los demás. No es una cuestión de decir que sea mejor o peor. Simplemente es una manera de vivir que a nosotros nos encanta y que nos resulta extraordinariamente atractiva”, aseguró Sandra Michelón.
De su primer viaje de 16 días, ahora Sandra Michelón y Jonatan Fatelevcih pasaron a 34 días de vacaciones, pero ahora ya con sus hijos Ian e Irina. “Esta vez hemos querido hacer un viaje mucho más completo. Tenemos 34 días para recorrer Japón y vivirlo en familia. Queríamos que nuestros hijos conocieran no solamente las grandes ciudades, sino también los pueblos, la naturaleza, la gastronomía, las tradiciones y diferentes formas de vida. Para nosotros era importante que pudieran experimentar esa diferencia cultural de primera mano. Creo que hay cosas que no se pueden explicar, hay que vivirlas”.
“Volver a Japón después de dos años ha sido curioso porque muchas cosas nos resultaban familiares, pero al mismo tiempo sentíamos que estábamos descubriendo un país nuevo. La primera vez fuimos Jonatan y yo. Esta vez somos una familia y hemos recorrido muchísimas más zonas. Hemos conocido los Alpes japoneses, Takayama, Shirakawa-go, Kioto, Osaka, Nara y finalmente Okinawa, además de Tokio. Y viajar con los niños también cambia completamente tu manera de mirar. Ahora muchas de las cosas que descubrimos las vivimos pensando en ellos y en los recuerdos que se van a llevar”.
Sandra Michelón quedó enamorada de la forma de ser japonesa, sobre todo del respeto. “Y no solamente entendido como educación, sino como una forma de convivir. El cuidado hacia los demás, el orden, la limpieza, la puntualidad y la importancia que se da a hacer bien las cosas. También la amabilidad. Durante el viaje hemos necesitado ayuda en diferentes momentos y siempre hemos encontrado personas dispuestas a ayudarnos. Incluso cuando no compartimos idioma, hacen todo lo posible por entenderte”.
“Los Alpes japoneses me sorprendieron muchísimo”
Y sobre el lugar de Japón que le dejó una impresión muy especial durante este viaje, Sandra Michelón señaló: “Los Alpes japoneses me sorprendieron muchísimo. Después de estar en Tokio y en otras grandes ciudades, encontrarte con las montañas, los pueblos tradicionales y paisajes completamente diferentes es impresionante. Shirakawa-go, por ejemplo, tiene una belleza muy especial. Pero también me ha gustado mucho descubrir que Japón no se puede resumir en una sola imagen. Hay un Japón urbano, otro rural, otro tradicional y otro tropical, como el que hemos encontrado en Okinawa”.
“Después de tantas ciudades, kilómetros y horas caminando, llegar a Okinawa y encontrarnos con el mar, las playas y ese ambiente tropical ha sido maravilloso. Es un contraste enorme con el resto del recorrido”, aseguró Sandra Michelón.
Al consultarle si volvería por tercera vez a Japón, la paraguaya señaló entusiasmada: “Sin ninguna duda. Y probablemente volveríamos con una nueva ruta, porque Japón es enorme y nos quedan muchísimas cosas por descubrir. La primera vez vinimos Jonatan y yo durante 16 días. La segunda quisimos compartirlo con nuestros hijos durante 34. Y creo que esa es también una de las cosas más bonitas de viajar: que los lugares que amas puedes volver a vivirlos de una manera completamente diferente con las personas que quieres”.
Y, sobre qué significa para Sandra Michelón viajar en familia, la exmodelo respondió sin vueltas: “Para mí es crear recuerdos. Los niños algún día crecerán y tendrán sus propias vidas, sus propios viajes y sus propias experiencias. Pero estos momentos que estamos viviendo ahora juntos se quedan para siempre. Y me encanta pensar que dentro de muchos años podremos mirar las fotografías de este viaje y recordar aquel verano en el que recorrimos Japón durante 34 días. Eso es, al final, lo que buscamos cuando viajamos: experiencias que se conviertan en recuerdos”.