Las autoridades de sanidad de Bolivia reportaron hasta ayer al menos 2.273 fallecidos por causas de esta enfermedad, mientras que 62.357 son los casos confirmados desde la aparición de los primeros en marzo pasado.
En tanto, las proyecciones del Ministerio de Salud del país mantienen que el punto más alto de contagios llegará a finales de agosto y principios de septiembre.
El tener que valorar a un fallecido y elevar una certificación sobre un posible deceso por el covid-19 es una de las tareas más duras que desempeña la Policía Boliviana en ciudades como Santa Cruz, El Alto, La Paz y Cochabamba, por el incremento de muertes a causa de la enfermedad.
“Es la primera vez que estamos viviendo una situación como esta”, manifestó Rojas con respecto al momento que atraviesa su institución cuando los decesos y contagios van en aumento en Bolivia.
En El Alto, la segunda ciudad más poblada de Bolivia con casi un millón de habitantes, se reportan entre 7 a 8 personas (por día) que son levantadas con sintomalogía de covid-19 y aproximadamente son 35 a la semana, según el jefe de la policía anticrimen de El Alto, Walter Sossa.
La situación en El Alto ha empujado a la Alcaldía de esa ciudad a trabajar en un acuerdo con un cementerio particular en la ciudad vecina de La Paz para habilitar un área destinada a “cuerpos covid-19”, declaró la secretaria de Desarrollo de ese municipio, Ana Saavedra.
Este panorama ha sido similar en otras ciudades como Santa Cruz o Cochabamba, por lo que “no se puede decir que no se ha dado respuesta a la necesidad de (ese) servicio”, subrayó el coronel Rojas.
Al estar en primera línea, la fuerza policial ha registrado 98 decesos y 1.015 casos positivos en sus filas.