Para el BM la pobreza extrema –definida como quienes viven con menos de 1,9 dólares al día– puede aumentar en un rango de entre 88 millones y hasta 115 millones de personas en el mundo, si se confirma el pronóstico más negativo.
El estudio proyecta que la región del Sur de Asia va a ser la más golpeada, con casi 57 millones de personas empujadas a la miseria, en el peor escenario, seguida del África subsahariana con 40 millones.
En la perspectiva más adversa, en Latinoamérica, una región donde viven más de 650 millones de personas, la tasa de pobreza extrema pasaría de 3,9% en 2017 a 4,4% a final de este año y alcanzaría a un total 28,6 millones de personas.
Sin la crisis, los expertos del Banco con sede en Washington vaticinaban que la tasa de pobreza en la región iba a bajar a 3,7%, afectando a 23,9 millones de latinoamericanos.
Esto implica, si se confirma la previsión, que la crisis habría empujado a la pobreza extrema a 4,7 millones de latinoamericanos en 2020.
Según la investigación, los recortes de ingresos durante la pandemia se han trasladado rápidamente a recortes en el consumo.