PARÍS (AFP). La Organización Mundial de la Salud (OMS) dio cuenta de 47 proyectos de vacuna en el mundo que son objeto de ensayos clínicos en humanos. Diez están en fase tres, la más avanzada, que implica a decenas de miles de voluntarios para probar su eficacia.
Entre sus fabricantes destaca la alianza entre la farmacéutica estadounidense Pfizer y la biotecnológica alemana BioNTech, que anunciaron que su vacuna tiene una eficacia de 90%. También figuran los proyectos de la farmacéutica estadounidense Moderna, varios laboratorios estatales chinos, la Universidad de Oxford con AstraZeneca y la dos rusas.
LAS TÉCNICAS. Por un lado, se trabaja con productos clásicos, que emplean un virus “muerto”: son las vacunas “inactivas” , como las de las farmacéuticas chinas Sinovac y Sinopharm. También están las “subunitarias”, a base de proteínas, que activan una respuesta inmunitaria.
Otras, llamadas de vector viral, son más innovadoras: se transforma y adapta otro virus para combatir el covid-19, como en los casos de la Universidad de Oxford y de Rusia, que emplean adenovirus.
Moderna y BioNTech/Pfizer desarrollan por su parte vacunas de “ADN” o “ARN”, que utilizan fragmentos de material genético modificado para ordenar a las células los tipos de proteínas que deben producir para combatir el SARS-CoV-2.
RESULTADOS. Pfizer y BioNTech fueron los primeros en anunciar este lunes que su vacuna tiene un 90% de eficacia. Le siguió Rusia con su proyecto Sputnik V, que según sus desarrolladores alcanzó un 92% de eficacia.
CADA VEZ MÁS RÁPIDO. “Los plazos de desarrollo y de aprobación son más rápidos con estas vacunas debido a la emergencia sanitaria”, explica la Agencia Europea del Medicamento (EMA).
Las prisas responden también a la batalla diplomática entre China, EE.UU. y Rusia. El presidente Vladimir Putin anunció en agosto que su país había desarrollado la primera vacuna contra el covid-19, incluso antes del ingreso en fase 3. Donald Trump confiaba, por su parte, en contar con un antígeno antes de las presidenciales del 3 de noviembre.
RAPIDEZ VS. SEGURIDAD. “Las exigencias relativas a la seguridad son las mismas que para el resto de vacunas y no se rebajarán debido a la pandemia”, según la EMA.
¿PARA CUÁNDO? “Ignoramos si se aprobarán vacunas y cuánto se tardará: es difícil prever un calendario”, admite la EMA.
Pero algunas farmacéuticas, conscientes del valor financiero de sus anuncios, aseguran que es posible antes de fin de año. La OMS anticipa la fecha de mediados de 2021. Tampoco es descartable que no se logre desarrollar una vacuna contra el SARS-CoV-2.
LA DESCONFIANZA. Si se consigue producir un antígeno, la cuestión siguiente será cuánta gente aceptará vacunarse.
Según un estudio de la revista británica Royal Society Open Science, hasta un tercio de la población de algunos países, incluyendo México y España, es susceptible de creer en las informaciones falsas que circulan en las redes sociales acerca del covid-19, lo que aumenta la desconfianza hacia la vacunación.
El Foro Económico Mundial publicó un informe que incluyó a 15 países: el 73% de los interrogados está de acuerdo con la afirmación “Si hay una vacuna, me vacunaré”.
Tecnología e innovación
Entre las cuatro categorías principales de vacunas en desarrollo contra el covid, la de la farmacéutica Pfizer se basa en una tecnología inédita hasta hoy llamado ARN Mensajero. La ventaja es que con este método no hay necesidad de cultivar un patógeno en el laboratorio porque es el organismo el que hace la tarea. No se necesitan células ni huevos de gallina (como con las vacunas contra la gripe) para fabricar una vacuna. AFP