El equipo legal del presidente estadounidense Donald Trump lleva adelante audiencias ante las legislaturas estaduales de Arizona, Georgia, Nevada, Michigan, Pensilvania y Wisconsin, donde viene presentando los testimonios sobre las irregularidades observadas en las elecciones presidenciales de hace un mes.
En una de esas audiencias, fue presentado un video en el que se observa una situación inquietante en que, según las imágenes observadas, y los testimonios que las corroboran, se evidencia el conteo irregular de miles y miles de votos.
En el video del circuito cerrado del principal centro de escrutinio en el estado de Georgia, puede observarse cómo un grupo reducido de personas se queda hasta horas de la madrugada contando votos, sin la presencia de observadores electorales.
Los testigos relataron cómo una mujer, alrededor de las 22:00 horas, indica a los observadores que el conteo finalizaría por esa noche, y que se debería abandonar el lugar.
Sin embargo, un pequeño grupo de funcionarios permanece en el local hasta horas de la madrugada.
Durante ese tiempo, sacan contenedores de debajo de una mesa, que los testimonios indican que fueron llevados ahí en horas de la mañana por la misma mujer que había indicado que se cerraría el conteo esa noche.
La mesa estuvo ahí durante todo el día, con los contenedores debajo de ella, a cubierto bajo el mantel que llegaba hasta el piso.
Luego, cuando el grupo mencionado quedó a solas, comenzaron a sacar los contenedores, y procedieron extraer boletas de votación, que las contaron, sin la presencia de ningún observador electoral.
Según los cálculos, dado por los testimonios, se trataría de entre 18.000 a 24.000 votos contados en esas condiciones, en esas horas, según lo observado en el video.
Ante la revelación de este material, el gobernador del estado de Georgia dispuso que se realice una auditoría para aclarar la situación observada.
El equipo legal del presidente Trump lleva a cabo numerosas audiencias, sobre las irregularidades que han constatado, con declaraciones presenciales de decenas de testigos, y centenares de testimonios a través de declaraciones juradas (que en Estados Unidos tienen un gran peso, pues una declaración en falso conlleva penas de cárcel).
Los testigos han ratificado una serie de situaciones ya constatadas en diversos videos de personas particulares que los han subido a internet.
Los más conocidos son las restricciones de todo tipo a los observadores republicanos para fiscalizar el escrutinio, ubicándolos a muchos metros de distancia de las mesas; o incluso fuera del local de escrutinio, o tapiando los ventanales que daban al salón de recuento en ciertos lugares.
Así como el hecho constatado y reconocido de que las máquinas electrónicas contaban como un voto para el candidato demócrata Joe Biden, boletas que eran de Donald Trump.
Sobre este punto, llegaron a afirmar que se trataba solo de un “pequeño problema” y que se había solucionado.
El cuestionamiento es que dichos “pequeños problemas” siempre se dieron en perjuicio de Trump, y favoreciendo a Biden.
Trump ha dicho que no se trató de un problema, que al detectarse se solucionó, sino que simplemente los descubrieron, y por eso se vieron obligados a volver atrás; y se preguntó cuántas otras veces ocurrió lo mismo sin que se haya detectado.
Las máquinas empleadas en el conteo de votos están siendo duramente cuestionadas.
Un directivo de la empresa proveedora, duro opositor a Trump, incluso partidario del grupo violento, de línea marxista Antifa, aparece en un video admitiendo que empleados de la empresa pueden tener acceso, cuando quieren, a dichas máquinas.
Incluso, pueden ser conectadas a internet, lo que las deja absolutamente vulnerables a su manipulación, desde cualquier parte del mundo.
El equipo de Trump continúa sus denuncias, y las legislaturas estatales deberán evaluar los testimonios presentados, para decidir qué acciones tomar.
Dichas legislaturas pueden elegir a los delegados electorales de sus estados, que son quienes eligen al presidente del país, si consideran que las elecciones no han sido confiables.