Este fin de semana estuvo confinado el 90% de la población de Chile.
Por cuarto día consecutivo superaron los 5.000 nuevos casos, unas cifras que no se veían desde junio del 2020, cuando el país atravesaba una situación crítica, con la red sanitaria al límite y la mayoría de la población “encerrada”.
La virulencia de la segunda ola obligó a nuevas cuarentenas totales en grandes ciudades, como Concepción, Valparaíso o La Serena, y el confinamiento durante los fines de semana en la Región Metropolitana, a la que pertenece la capital y donde viven 7 de los 19 millones de habitantes del país.
Para frenar la pandemia también se adelantó una hora el toque de queda para todo el mes de marzo, que comenzará a las 22:00.
Pese a los malos datos, Chile avanza con éxito su campaña de vacunación. Esta semana unas 5 millones de personas recibirían al menos una dosis de la vacuna.