Los servicios secretos turcos llevaban un año siguiendo una supuesta red de espionaje israelí, compuesta por cinco equipos de tres personas cada uno, y finalmente avisaron a la policía que lanzó una redada simultánea en cuatro provincias, asegura la citada emisora.
Los detenidos fueron presentados el martes pasado ante un juzgado de Estambul, que los envió a prisión preventiva, bajo la acusación de espionaje internacional, agrega TRT.
Según esta emisora, los espías, en su mayoría de origen árabe, hacían seguimiento a estudiantes palestinos y sirios en Turquía, especialmente en el sector de la industria de defensa, y redactaban informes sobre asociaciones y fundaciones turcas que luego hacían llegar al servicio secreto israelí, el Mossad, a veces durante viajes al extranjero.
Los miembros de la red se comunicaban usando teléfonos públicos y algunos habían fingido su propia desaparición, denunciada ante la policía turca, para poder operar con mayor anonimato, señala la cadena pública.