Rai, conocido como Odette en Filipinas, cruzará de este a oeste el sur de la región central de Filipinas, incluida parte de la isla de Leyte, Mindanao y Negros, con vientos sostenidos de 185 kilómetros por hora y rachas de hasta 230, informó hoy el departamento de meteorología PAGASA.
"El tifón se intensifica aún más a medida que continúa acercándose a las proximidades de las provincias de las islas Dinagat-Surigao", subrayan el NDRRMC.
Las autoridades han elevado la alerta al nivel 4 (sobre un máximo de 5) en varias islas de la costa oriental del país por donde el tifón, el más fuerte en llegar a Filipinas este año, tocará tierra por primera vez.
Decenas de vuelos han sido suspendidos, mientras que se ha prohibido el transporte marítimo y los viajes por tierra en las regiones afectadas.
La llegada de Rai, el decimoquinto tifón en pasar por Filipinas este año, obligó a posponer gran parte de la masiva campaña de vacunación prevista contra la covid-19 a lo largo de las regiones por donde se espera discurra el fenómeno meteorológico.
Un promedio de 20 tifones azotan Filipinas cada año y el más destructivo fue el supertifón Haiyan -el mayor conocido que ha tocado tierra-, que en noviembre de 2013 golpeó las islas de Samar y Leyte, matando a unas 7.000 personas y dejando a 200.000 familias sin hogar.
Filipinas es uno de los países más vulnerables a la crisis climática debido a los desastres naturales y, además, se asienta sobre el llamado "Anillo de Fuego del Pacífico", una zona que acumula alrededor del 90 % de la actividad sísmica y volcánica del planeta.