Según la agenda oficial de la visita, Herzog será recibido por su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, con todos los honores, incluida una salva de 21 cañonazos, y los dos líderes cenarán juntos, tras una entrevista personal.
Después, el mandatario israelí volará a Estambul, donde se reúne mañana, jueves, con representantes de la comunidad judía turca.
Pese a los altibajos políticos entre ambos países, el comercio bilateral ha aumentado sin cesar en los últimos cinco años, colocando a Israel como noveno socio comercial de Turquía, destaca hoy la agencia turca Anadolu.
La visita de Herzog puede acelerar este proceso de acercamiento y dar un balón de oxígeno a la economía turca, muy afectada por dos años de pandemia, una caída estrepitosa de la lira y, desde hace semanas por la guerra de Ucrania, que ha anulado tanto el turismo ruso como el ucraniano, fuentes vitales de ingreso para el sector, y complica las exportaciones agrícolas.
Tanto Turquía como Israel se han mantenido neutrales en el conflicto y están intentando mediar entre Kiev y Moscú para buscar una salida negociada, por lo que es probable que Erdogan y Herzog también buscarán maneras de aunar esos esfuerzos.
El sector islamista radical de Turquía, sin embargo, está protestando contra la visita del presidente de Israel y activistas de la Asociación de Juventud de Anatolia han arrancado las banderas israelíes colocadas ayer en la carretera que une el aeropuerto de Ankara con la capital, informa el diario opositor Yeniçag.
El grupo pertenece al movimiento de Milli Görüs, cuya ideología inspiró también la creación del AKP, el gobernante partido de Erdogan, pero hoy solo está representado por el minoritario partido islamista Saadet, que ha protestado contra la visita de Herzog, calificando a Israel de "régimen de terror".