"En cumplimiento de las órdenes de Su Majestad el Sultán Haizam bin Tariq, se ha trabajado para cumplir con la solicitud de los Gobiernos del Reino Unido, Indonesia, India y Filipinas para ayudar en la liberación de varios de sus ciudadanos detenidos en el Yemen por diferentes casos", indicó en un comunicado el Ministerio de Exteriores omaní.
La fuente señaló que "las autoridades competentes en Saná", en referencia a los rebeldes hutíes que controlan la capital yemení desde 2014, "afortunadamente respondieron a estos esfuerzos", que se lograron después de que Arabia Saudí, que controla el espacio aéreo yemení e interviene en la guerra contra los hutíes, "facilitaran expedir los permisos necesarios" para salir del país.
"Los liberados fueron trasladados hoy de Saná a Mascate en un avión perteneciente a la Real Fuerza Aérea de Omán, en preparación para su regreso a sus países", concluye el comunicado.
En una lista, el ministerio omaní nombra a Luke Symons, a su "mujer" y a su "hijo", sin identificarlos a ambos, como los tres ciudadanos británicos puestos en libertad.
Se desconocía hasta ahora que la mujer de Symons y su hijo menor de edad, ambos también con nacionalidad yemení, estaban arrestados por los hutíes.
Responsables hutíes contactados por Efe rechazaron confirmar la información sobre esta puesta en libertad.
Symons, de 29 años, fue arrestado arbitrariamente el 4 de abril de 2017 en un control de seguridad en Taiz, ciudad en el suroeste de Yemen, aparentemente porque tenía un pasaporte del Reino Unido, de acuerdo a Amnistía Internacional (AI), que trabajó en el caso.
Fue acusado por los hutíes de espiar para el Gobierno británico, aunque no fue acusado formalmente de ningún delito durante sus cinco años tras las rejas.
Luke Symons viajó al Yemen en 2012, donde conoció y se casó con su esposa, una ciudadana yemení.
Cuando comenzó el conflicto internacional en el Yemen en 2014, la pareja intentó huir del país, viajando a Yibuti, la embajada yemení dirigida por los hutíes obligó a la pareja a regresar al Yemen.
Symons y su esposa, que entonces estaba embarazada, fueron amenazados con ser detenidos en un campo de refugiados en el desierto y sufrir amenazas físicas.
Antes de su regreso forzoso al Yemen, la pareja buscó ayuda de las autoridades del Reino Unido en Adis Abeba, en la vecina Etiopía.
Sin embargo, las autoridades del Reino Unido no le dieron a la esposa de Symons un visado de viaje y la pareja regresó al Yemen, donde Symons fue detenido y arrestado poco después de su regreso, según relata AI.
Además de los tres ciudadanos británicos, Omán anunció la liberación de siete indios, un birmano, un indonesio, un filipino y un etíope.
Omán, vecino del Yemen, es de los pocos países que tienen relación con los hutíes y actúa como mediador en el largo conflicto en el país que es escenario de la peor tragedia humanitaria del planeta, según datos de la ONU.
Esta liberación se produce en medio de una tregua de dos meses auspiciada por la ONU entre los hutíes y la coalición árabe liderada por Arabia Saudí que apoya al Gobierno yemení reconocido internacionalmente.