“Las conversaciones fueron positivas y serias”, dijo en una rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Said Jatibzade.
El portavoz confirmó que representantes de ambos países se reunieron el pasado jueves en Bagdad, con la asistencia del gobierno de Omán, en la que supone la quinta ronda de conversaciones.
“Si las conversaciones se elevan a un nivel político más alto, podría haber un progreso serio”, afirmó Jatibzade.
El pasado sábado medios iraníes ya desvelaron la reanudación de las conversaciones entre Teherán y Riad, paradas durante seis meses, pero hasta ahora no había sido confirmado por ninguno de los Gobiernos.
Arabia Saudí cortó relaciones diplomáticas con Teherán en 2016 tras los ataques sufridos en sus sedes diplomáticas en el país persa a raíz de la ejecución en el reino árabe de un importante clérigo chií.
En abril de 2021, comenzaron las conversaciones en secreto entre Teherán y Riad, pero no fue hasta mayo que el Gobierno iraní confirmó su existencia.
A mediados de enero, Irán envió a tres diplomáticos a Arabia Saudí como representantes ante la Organización de Cooperación Islámica (OCI), la primera vez en seis años que Teherán tiene presencia en el país rival.
Irán y Arabia Saudí, considerados las potencias chií y suní de Oriente Medio, respectivamente, se disputan desde hace años la hegemonía regional y apoyan a bandos rivales en conflictos de la zona.
Arabia Saudí ha acusado repetidamente a Irán de promocionar el terrorismo en la región mediante el apoyo de los rebeldes hutíes en el Yemen o de las milicias del grupo libanés Hizbulá, así como de tratar de desestabilizar los regímenes políticos de la zona.