El fallecido pertenece a la Brigadas 166 de Misrata, afines al Bashaga, que abandonó la capital, cuando comenzaron los enfrentamientos y movilizaciones de grupos militares que amenazaron con iniciar combates.
El Ministerio de Defensa informó en un comunicado que un grupo armado intentó hoy infiltrarse en la capital para "crear el caos utilizando armas, pero las fuerzas de seguridad tomaron las calles para evitar el caos y restaurar la calma en la capital".
"El Ministerio del GUN golpeará con mano de hierro a quien pretenda atentar contra la seguridad nacional y la de los ciudadanos", indicó en la nota.
Tras varias horas de combates los servicios de comunicación de Bashaga precisaron que había salido de Trípoli para "para detener el derramamiento de sangre y garantizar la seguridad de la seguridad de la los ciudadanos", dijo.
Bashaga, que entró protegido por el batallón Brigadas al Nawasi, responsabilizó de los choques a los grupos afiliados del GNU, encabezado por Abdulhamid al Dbeibah, al que describió como "gobierno caducado" y "caído nacionalmente".
"A pesar de nuestra entrada pacífica a la capital, Trípoli, sin el uso de la violencia y la fuerza de las armas, y nuestra recepción por parte del distinguido pueblo de Trípoli, nos sorprendió la peligrosa escalada militar llevada a cabo por grupos armados afiliados a la gobierno fuera del estado", escribió Bashaga en su cuenta de Twitter.
La asesora especial de la ONU para Libia, Stephanie Williams, instó hoy a las partes a evitar el conflicto armado y "las acciones provocativas".
El alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, calificó de "muy preocupante" la situación actual en Libia y lamentó que la guerra en el país africano "empiece de nuevo".
El Parlamento, con sede en Tobruk y controlado por el mariscal Jalifa Haftar, designó a Bashaga como nuevo primer ministro en febrero y amenazó con tomar el control del país con su entrada en Trípoli, ante la oposición de Dbeiba del GUN, único gobierno reconocido internacionalmente, a ceder el poder.