"Espero hablar de muchos temas pendientes en la cumbre del G7 y mostrar la unidad de estos países", apuntó el mandatario nipón, que busca también "entrar en una nueva etapa de cooperación estrecha con la OTAN".
Kishida hizo estas declaraciones antes de viajar a Europa para participar en las cumbres del G7 en Alemania y en la de la OTAN en Madrid, en las que también aspira a enviar un mensaje claro frente al auge militar de China en Asia-Pacífico.
El primer ministro japonés asistirá primero a la reunión de líderes del grupo de los siete que se celebra entre los días 26 y 28 en Elmau (Baviera), en la que se abordarán temas como la lucha contra el cambio climático, la recuperación económica o la guerra de Ucrania, con especial énfasis en la crisis alimentaria derivada del conflicto.
Japón, que tomará el testigo de Alemania en la presidencia de turno del G7 el próximo año, espera que en la cumbre se escenifique unidad ante la agresión rusa y se busquen soluciones al problema del bloqueo de las exportaciones de cereales, según señalaron fuentes del Ministerio de Exteriores nipón.
Durante la cumbre de Madrid, el primer ministro japonés planea participar en un encuentro a cuatro bandas con el presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, y con sus homólogos de Australia y Nueva Zelanda, Anthony Albanese y Jacinda Ardern, según adelantaron los medios locales.
El Ejecutivo nipón no ha confirmado por el momento si la agenda de Kishida incluirá otros encuentros bilaterales durante la cumbre de Elmau ni durante la de Madrid.