“China viene por los recursos naturales de América Latina”

Dra. Shino WatanabeDiego Peralbo

La Dra. Shino Watanabe, catedrática japonesa con Doctorado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, analiza la presencia de la República Popular de China en América Latina, un eventual relacionamiento con Paraguay y cómo se mueve por el mundo. “China viene por los recursos naturales de Latinoamérica”, sostiene.

La Dra. Watanabe llegó a Paraguay en el marco de la misión diplomática de la Embajada del Japón en Asunción. Se formó, entre otras universidades, en la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad de Pekín (China) y la Facultad de Estudios Globales en la Universidad de Sofía en Tokio.

–Al ser Paraguay casi desconocido para el mundo, ¿cómo puede fortalecer sus relaciones internacionales?

–Paraguay es muy conocido por mantener relaciones diplomáticas con Taiwán y esto genera un efecto positivo en su imagen y promoción ante el mundo. Envía el mensaje de que Paraguay da importancia a la democracia, las libertades y a la igualdad.

La región Indo-Pacífico, por ejemplo, no es solo de negocios o comercios, es también compartir valores universales y por eso el mensaje de Paraguay es clave en caso de un mayor acercamiento a esa región.

–¿Qué es la región Indo-Pacífico?

–En general es una región de gran influencia en el Pacífico. Pero ese concepto no solo se limita a países de alrededor de esa geografía.

–¿Qué importancia política y económica tendría para América Latina?

–Como está integrado por Estados Unidos, Japón y otras potencias económicas, es de gran peso a nivel global. Por eso esa región hoy es un centro económico mundial y los países que la integran promueven el crecimiento de sus naciones. Entonces, América obtendría muchas ventajas si fortalece sus relaciones con esta región.

En el caso de Paraguay, comparten con los países del Indo-Pacífico valores universales, derechos humanos y democracia. A Paraguay no le será difícil integrarse a esta región.

–Es especialista en asuntos de China. ¿Cómo ve su avance en Latinoamérica?

–Entiendo que en las últimas décadas el avance de China ha sido enorme. Viene particularmente a Latinoamérica para obtener recursos naturales de la región.

También, en caso de que la relación entre EE.UU. y China empeore, América Latina cobrará aún más importancia económica para Pekín. Las empresas chinas tienen en consideración a los mercados latinoamericanos.

Mientras China siga creciendo económicamente irá ampliando su presencia en la región latinoamericana.

–Paraguay observa con cierta resistencia una posible alianza con China. ¿Es un error mirarlo de esa manera?

–No creo sea un error. Los países del Asia del Este y Sur, donde China tiene actividades, la idea de un relacionamiento está dividida. Por un lado, lo ven bien y por el otro tienen una opinión negativa, hasta peligrosa.

–¿Cuál sería la desventaja o el peligro de un relacionamiento directo con China?

–Existen ventajas y desventajas. Una ventaja es que se puede lograr mayor inversión. A veces se encarga de infraestructuras importantes en países de desarrollo, por ejemplo, y que contribuiría al crecimiento del país.

La desventaja a tener en cuenta es que cuando desarrolla un proyecto de infraestructura no es que apoye a ese país, sino que lo ve como un negocio.

Al emprender una obra, desde la firma, el financiamiento y hasta la entrega de la infraestructura, todo queda a cargo de China. Entonces, el país que acepta la obra queda debiendo a China. La actividad con China no es apoyo, es negocio.

China, EE.UU. y Taiwán

¿Cómo definiría la visita a Taiwán de Nancy Pelosi, líder de la Cámara de Representantes de EE.UU.?

–Esta visita fue conocida por la comunidad internacional antes de su llegada, y por ello la gran repercusión. No hay que olvidar que los presidentes Joe Biden, de EE.UU., y Xi Jinping, de China, conversaron previamente. Pekín pidió cancelar la visita, pero EE.UU. no podía aceptar esa petición.

–¿Hizo Estados Unidos una demostración de fuerza o de poder?

–No puedo decir con certeza eso. Además, considerando la independencia de poderes, solo Nancy Pelosi podría decidir si ir o no a Taiwán. Pero si cambiara ella de opinión solo por presión de China, sí significaría algo importante.

También fue un problema para la administración Biden. En noviembre hay elecciones de medio término y la situación del Partido Demócrata es complicada. Podría perder.

Si Pelosi no iba a Taiwán creo que el Partido Demócrata habría sufrido igual fuertes críticas. La administración de Biden muestra una señal de debilidad ante China.

–¿Qué se puede esperar de China ahora?

–Es difícil predecir cómo reaccionará China. Pero creo que la discusión debe ser muy intensa en el núcleo del Partido Comunista chino (N. de la Redacción: es el centro de poder y administración de China). Pero no se espera un enfrentamiento militar con Estados Unidos. Como Nancy Pelosi es una ciudadana no militar, la reacción de China contra Taiwán es desproporcionada

Xi Jinping no querrá una guerra con EE.UU. ahora. Está prevista una reunión del PCC para confirmarlo en el cargo de presidente, y un conflicto con Estados Unidos podría significar un error. A nivel interno de su partido, Xi está compitiendo con otros líderes.

Sí Taiwán podría sufrir más las consecuencias de la visita de Pelosi.

–¿Es China una dictadura?

–El Gobierno es controlado por un partido único. Están prohibidos, entonces, no es una dictadura de una sola persona.

–Las relaciones internacionales son claves para el sostenimiento de la paz. ¿Podría un frente Occidente versus China-Rusia quebrantar la estabilidad actual?

–La relación China-Rusia no es tan sólida. La cooperación es temporal. Podría decaer en mediano plazo.

China depende más de otros países. Su prioridad son los negocios. Está analizando permanentemente las ventajas y desventajas de estar con Rusia.

–¿Podría China superar a Estados Unidos como primera potencia?

–Hay posibilidad, en el contexto económico. China quiere ser una potencia, y ve a Estados Unidos como modelo. Pero para acercarse lo hace con las características chinas, con un único líder con mucho poder y bajo control del partido.

Pero tiene igual muchos problemas para avanzar, como la desigualdad, las diferencias de clases. La posibilidad de superar EE.UU., en el contexto actual, ahora se reduce. En diez años podríamos tener un panorama más claro.

–¿Qué significa para Japón y el Asia la expansión china?

–Tiene dos significados. Uno es oportunidad y otro desafío. Como Japón y otros países asiáticos pueden beneficiarse del comercio con China. Y como este está creciendo económicamente se siente más fortalecido, y en ocasiones lo utiliza para presionar a otros países más pequeños.

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