"Por orden del presidente de Rusia (Vladímir Putin), presidí una reunión dedicada a las medidas prioritarias para garantizar la seguridad de las repúblicas del Donbás", informó Medvédev en su canal de Telegram.
La reunión tuvo lugar en territorio controlado por la república popular de Lugansk, donde se reunió con su líder, Leonid Pasechnik, y con el jefe de los separatistas de Donetsk, Denís Pushilin.
Le acompañaron los ministros del Interior y Construcción y Vivienda, además del director del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB), Alexandr Bastrikin.
Medvédev abordó con los separatistas asuntos relativos al desarrollo económico y social de sus territorios, incluido la reconstrucción de infraestructuras, hospitales, y la preparación de los colegios para el inicio del año escolar.
"Especial atención se concedió a la armonización de la legislación de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk con la legislación de la Federación Rusa", destacó.
A finales de julio Putin ordenó al Gobierno la reparación de viviendas e infraestructuras civiles en el Donbás antes de la llegada del invierno.
Después de casi seis meses de combates, el Ejército ruso no ha logrado su principal objetivo, que es hacerse con el control de todo el Donbás, ya que las tropas ucranianas aún controlan más del 40 % del territorio de la región de Donetsk.
Según la prensa local, Rusia estudia celebrar sendos referendos para consumar la integración de ambas repúblicas en la Federación Rusa, aunque se desconoce si se convocarán cuando el principal objetivo militar de la "operación militar especial" aún no se ha conseguido.
El Kremlin también prepara plebiscitos en las regiones de Jersón y Zaporiyia, controladas sólo parcialmente por las tropas rusas y que son claves para el corredor terrestre entre el Donbás y la anexionada península ucraniana de Crimea.