Tras tener el coronavirus bajo control, sin grandes restricciones en comparación a los años anteriores y con la disputa laboral con el profesorado resuelta, las guarderías y centros educativos de primaria y secundaria abrieron con normalidad, según medios locales.
Desde hace semanas, los profesores israelíes exigían un aumento de su sueldo y estaban en negociaciones para ello con el Ministerio de Finanzas israelí, con el que finalmente alcanzaron un acuerdo. También se quejaban del bajo número de maestros en las aulas.
El pacto prevé un aumento de su salario del 30%, por lo que pasarán a cobrar mensualmente 9.000 shéqueles israelíes (2.693 euros) en vez de los 6.920 (2.071 euros) que recibían.
El acuerdo también incluye un incremento salarial mensual de 1.100 shéqueles (329 euros) para los profesores veteranos, así como bonos de entre 400 shéqueles (casi 120 euros) y 1.000 shéqueles (300 euros) que los directores de las escuelas podrán entregar como beneficio salarial a los maestros destacados, informa el periódico Haaretz.
A su vez, el sindicato ha acordado con Finanzas la entrega de compensaciones para maestros que tengan clases en las que se integra a estudiantes con necesidades especiales.
Además, según el diario Jerusalem Post, el Sindicato de Docentes y el Estado han acordado que las condiciones laborales pactadas no cambiarán antes de finales de 2026, y a cambio no podrá haber más huelgas hasta esta fecha.