“Damos la bienvenida a esta enmienda. Si se puede implementar, será más fácil que las víctimas de violación obtengan justicia”, dijo a EFE la presidenta de la Fundación de Derechos Humanos de Bangladesh, Elina Khan.
Para la presidenta del grupo de derechos de las mujeres Bangladesh Mahila Parishad, Fauzia Moslem, este es solo un paso adelante para garantizar la justicia para las víctimas de violación.
“Hemos estado haciendo esta demanda durante mucho tiempo. Desde esa perspectiva, esto es acogedor. Pero esto es solo un paso adelante”, señaló Moslem, aunque recordó que todavía debe implementarse.
"Queda la cuestión de cuánto podremos motivar a las personas involucradas en el sistema de justicia penal para implementar la ley. Aún así, le damos la bienvenida, es una buena iniciativa”, continuó.
La nueva enmienda pone fin a una larga campaña de los activistas por los derechos humanos en Bangladesh para modificar la Ley de Evidencia que fue aprobada en 1872, durante la era colonial británica.
Concretamente, se eliminó una disposición que decía que cuando un hombre es procesado por violación o intento de violación, se podía demostrar que la acusación era generalmente de "carácter inmoral".
También se modificó otra disposición que permitía a los abogados cuestionar el comportamiento o el historial sexual de las víctimas durante los contrainterrogatorios, algo que desde ahora requerirá el permiso previo del tribunal.
Bangladesh vivió una ola de protestas contra las violaciones y el acoso sexual contra las mujeres en 2020 después de que se viralizase en redes sociales un video de una mujer que fue agredida sexualmente y torturada por un grupo de hombres en el sureño distrito de Noakhali.
Tras las protestas, el Gobierno aprobó en octubre de 2020 una enmienda a una ley que incorporó la pena de muerte como posible castigo para los responsables de una violación.
Sin embargo, la medida no redujo el número de violaciones en el país asiático.
Según el grupo de derechos Ain o Shalish Kendra, 734 mujeres fueron violadas en Bangladesh entre enero y septiembre de 2022 y 38 de ellas murieron después de la violación. Siete víctimas de violación se suicidaron durante este período.