El IMAE de Nicaragua mostró un crecimiento de 2,8 % con relación a octubre de 2021, de 4,3 % en la variación acumulada enero-octubre de 2022, y de 5,4 % en promedio anual (noviembre de 2021 a octubre de 2022), detalló el banco emisor del Estado.
Las actividades con mayor crecimiento fueron hoteles y restaurantes (20,3 %); transporte y comunicaciones (13,1 %); pesca y acuicultura (7 %); intermediación financiera y servicios conexos (7 %); comercio (6,9 %); explotación de minas y canteras (4,6 %); e industria manufacturera (3,3 %); según los datos oficiales.
Por otra parte, se registró disminución en las actividades de energía y agua (-5,4 %); construcción (-2,7 %); y pecuario (-2,3 %); entre otras.
El IMAE es un indicador que mide los 17 principales sectores de la actividad económica de un país y es utilizado para la toma de decisiones de inversión.
Nicaragua espera un crecimiento del producto interno bruto (PIB) de entre un 4 % y un 4,5 % en 2022, con una inflación acumulada de más del 10 %, según el Banco Central.
La economía de Nicaragua subió un 10,3 % en 2021, el primer año de crecimiento después de tres años seguidos de cerrar con saldo en rojo, según el Banco Central.
La economía nicaragüense se había contraído en un promedio de -3,03 % anual en el período 2018-2020.
El PIB decreció un 2 % en 2020, producto de la pandemia de la covid-19 y los daños causados por los huracanes Eta e Iota, en noviembre de ese año, según la autoridad monetaria.
En 2019 cayó un 3,7 % y un 3,4 % en 2018, por la crisis sociopolítica que afecta al país desde hace 56 meses, de acuerdo con el emisor.
Nicaragua prevé un crecimiento de 3 % a 4 % de su economía en 2023, según las autoridades.