ONU acusa a facciones armadas en Sudán de pisotear el derecho internacional humanitario

Un refugiado sudanés en un campo de acogida en Metema, Etiopía.070545+0000 AMANUEL SILESHI

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, denunció hoy que las dos facciones armadas que entraron en conflicto hace casi un mes en Sudán están “pisoteando” el derecho humanitario internacional y no han tenido reparos en atacar zonas con alta densidad de población o de tomar edificios residenciales para operar desde allí.

“El Ejército sudanés ha lanzado ataques en zonas pobladas de civiles, incluyendo ataques aéreos”, acusó Türk en una sesión urgente convocada por el Consejo de Derechos Humanos para abordar la crisis de violencia en Sudán.

También acusó al grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) de haber expulsado a los residentes de edificios de viviendas en Jartum para convertirlos en sus bases y lanzar desde allí ataques contra otras zonas urbanas.

"Esta táctica pone a los civiles en alto riesgo y les impide acceder a suministros y asistencia esencial", sostuvo.

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Türk también dijo que su oficina ha recibido denuncias de violencia sexual perpetrada por hombres uniformados, así como de asesinatos y desapariciones forzadas.

En el terreno humanitario, la ONU estima que si el conflicto en Sudán continúa unas 2,5 millones de personas adicionales tendrán problemas graves para alimentarse en los próximos tres a seis meses, lo que elevará a 19 millones el número de personas en esta situación.

Eso significaría que la mitad de la población del tercer país más grande de África puede sufrir inseguridad alimentaria aguda.

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Türk también mencionó que unos 50.000 niños en estado de malnutrición han dejado de recibir un tratamiento vital debido a la interrupción de los servicios causada por el conflicto.

En estas circunstancias, más de 154.000 personas se han visto forzadas a abandonar Sudán y buscar protección en algún país vecino, mientras que 700.000 se han desplazado dentro del país.

"Años de esfuerzos en favor del desarrollo se han borrado al dañarse infraestructuras de agua, electricidad y comunicaciones", lamentó el alto comisionado.

Además, varios saqueos de oficinas de la ONU y almacenes donde tenía reservas de ayuda esencial, así como ataques contra personal humanitario, han obstruido el suministro de asistencia de la población por parte de las organizaciones internacionales.

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