11 de mayo de 2026

El papa León XIV reclamó este domingo el fin de la guerra en Ucrania, Sudán y el Líbano y, sobre esta última, invocó “la obligación moral” de proteger a la población civil damnificada por el conflicto y los bombardeos israelíes.

La guerra civil en Sudán se ha intensificado este año y los civiles asesinados han aumentado hasta los 3.384 en la primera mitad del año, también en zonas sin combates abiertos donde se han practicado ejecuciones sumarias incluso de menores de edad, denuncia un informe de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos.

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, reclamó hoy “la plena atención del mundo para el sufrimiento que padece el pueblo de Sudán, sumido en una guerra interna desde hace casi dos años y medio, y donde “miles han muerto este año” por la violencia armada.

Los vecinos de Tarsin, una aldea del oeste de Sudán que a principios de esta semana fue arrasada por un deslizamiento de tierra que se calcula sepultó a unas mil personas, han logrado recuperar 375 cadáveres bajo el fango en medio de las dificultades de acceso para las agencias humanitarias.

El papa León XIV pidió este miércoles a la comunidad internacional pasillos humanitarios para detener la catástrofe humanitaria en Sudán, sobre todo tras el derrumbe que ha causado al menos un millar de muertos, en un llamamiento tras la audiencia general celebrada en la plaza de San Pedro.

Las autoridades sudanesas han retirado 3.800 cadáveres de calles y viviendas desde la liberación del estado de Jartum el pasado 20 mayo, y han sido enterrados en los cementerios estatales, informaron este domingo fuentes oficiales.