"El 26 de octubre de 2023, los medios rusos de control del espacio aéreo sobre el mar de Barents detectaron un objeto aéreo que se acercaba a la frontera estatal de la Federación Rusa", indicó el departamento que dirige Serguéi Shoigú en un comunicado.
Explicó que, para identificar el objeto y evitar la violación de la frontera estatal de la Federación Rusa, se envió un caza MiG-31, que identificó el aparato como un avión de patrulla P-8A Poseidon de la Fuerza Aérea Noruega.
Al acercarse el caza ruso, el avión se dio la vuelta y se alejó de Rusia.
Defensa recalcó que el vuelo del caza ruso se realizó respetando estrictamente las normas internacionales para el uso del espacio aéreo sobre aguas neutrales y respetando las medidas de seguridad.
Hace dos días la aviación rusa interceptó también dos bombarderos estratégicos B-1B estadounidenses en el mar Báltico.
Además, la pasada semana detectó un avión espía RC-135 y dos cazas británicos en el mar Negro.
Asimismo, el 6 de octubre un caza ruso MiG-31 interceptó un avión espía estadounidense Poseidon P-8A sobre el mar de Noruega.
Otro MiG-31 ya había interceptado un Poseidon el pasado 18 de septiembre cuando se acercaba a territorio ruso en el mar de Barents.