El organismo Antimonopolio ha enviado a las tres ciudades "un informe sobre los problemas críticos encontrados en la prestación del servicio de taxi en detrimento de los usuarios, en términos de calidad y eficiencia del servicio prestado", se lee en un comunicado publicado este viernes.
De las respuestas de los municipios a las solicitudes de información surgió "una insuficiencia generalizada y estructural del número de licencias activas" que generó "un número muy elevado de solicitudes incumplidas y tiempos de espera excesivamente largos".
Desde hace años, en las principales ciudades italianas se vive la escasez de taxis, con largas colas en la salida de los aeropuertos y estaciones, y a veces en ciertas jornadas la imposibilidad de poder pedir un vehículo al estar todos ocupados.
El Gobierno está poniendo en marcha una licitación para el aumento de hasta un 20 % más respecto a las licencias existentes en las capitales de las regiones y ciudades con aeropuertos internacionales, pero los taxistas reaccionaron con huelgas en todo el país.
Por el momento, la norma ha quedado detenida en espera de modificaciones cómo han pedido los taxistas.
En Italia existen los alquileres de vehículos con conductor, que también tienen que recibir una licencia por parte del Estado, mientras que tampoco esta permitido el uso de vehículos privados para servicios de transporte como Uber.
El informe realizado por la AGCM cifra el número de licencias activas en Roma en 7.962, lo que corresponde a 2,8 licencias por cada mil habitantes; en Milán, 4.853 licencias (3,5 licencias por cada mil) y en Nápoles (2,6 licencias por cada mil).