La oposición birmana dice que sus fuerzas han arrebatado una ciudad al Ejército

Bangkok, 6 nov (EFE).- El Gobierno de Unidad Nacional (NUG, por sus siglas en inglés), que se declara la autoridad legítima de Birmania tras el golpe de 2021, aseguró este lunes que sus fuerzas de defensa han arrebatado el control de una ciudad por primera vez al Ejército, en medio de una escalada del conflicto en el norte del país.

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"Las fuerzas populares de defensa (PDF, por sus siglas en inglés) y fuerzas aliadas en la división de Sagaing (región noroccidental birmana) han atacado y capturado con éxito la ciudad de Kawlin", subraya un comunicado del Ministerio de Defensa del NUG divulgado hoy.

El mismo añade que se trata de "la primera vez" que las PDF, el brazo armado del NUG, formadas en su mayoría por jóvenes sin experiencia bélica que se lanzaron a la lucha armada tras la asonada del 1 de febrero de 2021, han tomado una ciudad de ese rango (unos 20.000 habitantes).

El comunicado del NUG, que opera en la semiclandestinidad y se constituyó en parte por exdiputados de la Liga Nacional para la Democracia de la exlíder civil Aung San Suu Kyi -detenida desde la asonada y quien lideró la transición democrática de Birmania (2011-2021)-, coincide con una escalada del conflicto en el norte del país.

Las PDF en Sagaing, uno de los feudos rebeldes desde hace meses, así como las de la región vecina de Magway, declararon en los últimos días que cooperarían con la llamada "Operación 1027", lanzada por una alianza de poderosas guerrillas de minorías étnicas el 27 de octubre contra el Ejército birmano (Tatmadaw) en algunas ciudades del estado nororiental de Shan, en la frontera con China.

La llamada Alianza de la Hermandad, integrada por el Ejército Arakán (AA), el Ejército de Liberación Nacional Ta'ang (TNLA) y el Ejército para la Alianza Democrática de Birmania (MNDAA), ha infligido desde su ataque sorpresa importantes pérdidas a los militares birmanos.

Asimismo, proclamó su objetivo de erradicar las mafias ilegales asociadas con los generales que abundan en la frontera con China, que realizan ciberestafas desde Birmania y están acusadas de trata de personas.

Pekín, que ha enviado en los últimos días a Birmania a su ministro de Seguridad Pública y a un alto cargo de la cancillería, ha presionado a la junta en dos frentes: tanto para desmontar y detener a los responsables de redes de trata de personas controladas por mafias chinas, como para que asegure la estabilidad fronteriza.

Los combates han provocado que centenares de extranjeros, incluidos unos 200 tailandeses, se encuentren atrapados en la ciudad fronteriza de Laukkai, en Shan.

La junta militar detenta el poder tras el golpe de Estado de 2021, que sumió a Birmania en la semianarquía y exacerbó el conflicto de décadas entre el Ejército y las guerrillas de minorías étnicas, a las que se han sumado en algunas zonas milicias prodemocráticas.

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