El informe de 2022 sobre violencia contra agentes de la policía señala que las cifras tanto de casos como de afectados alcanzan así un nuevo máximo.
El número de delitos de asesinato, que incluye tanto tentativas como homicidios consumados, aumentó de 30 en 2021 a 37 en 2022, con un caso que dejó dos víctimas mortales, frente a cero el año anterior.
Se trata de dos agentes que murieron tras recibir disparos durante un control por sospecha de caza furtiva en el estado federado de Renania-Palatinado y cuyo autor fue condenado entre tanto a cadena perpetua.
El 46,5 % de los actos de violencia fueron de resistencia a la autoridad, con 48.980 agentes afectados, un 5,5 % más respecto a los 46.410 en 2021.
La gran mayoría de los autores de estos actos de violencia, el 84,1% eran hombres.
Además, 25.494, frente a 23.953 en 2021, tenían la nacionalidad alemana, lo que representa el 69,9 %, mientras el número de sospechosos extranjeros subió de 9.949 a 10.999 en 2022.
La ministra alemana del Interior, Nancy Faeser, denunció que "el año pasado cada día una media de 260 policías fueron víctimas de violencia" y recibieron escupitajos, golpes, patadas, se les arrojaron botellas, piedras y pirotecnia, todo esto mientras velaban por la seguridad de los ciudadanos, agregó.
"Es aterrador con cuánto odio y violencia deben lidiar los policías. Todos los días leemos sobre violencia, el motivo parece casi arbitrario. Los ataques en manifestaciones son casi habituales en determinados escenarios. Eso no podemos ni debemos aceptarlo", dijo.
Subrayó la necesidad de un enjuiciamiento consecuente y de una mayor solidaridad con las fuerzas del orden, que merecen el respeto y el reconocimiento de la sociedad, añadió.
"La violencia contra las fuerzas del orden y los servicios de emergencia no es aceptable y exige un claro rechazo de todos nosotros", afirmó.
El informe incluye, además, datos sobre actos de violencia contra efectivos de los bomberos y otros servicios de emergencia durante el ejercicio de sus labores.
Así, se registraron 650 casos en los que se vio afectado al menos un bombero y 1.920 en los que al menos una persona de otros servicios de emergencia fue víctima de un acto violento.
El total de afectados en estos grupos fue de 3.616, muy por encima de los niveles de 2021, destaca el informe.