De los cien inculpados, 53 están acusados de "terrorismo contra la administración popular", 39 de "terrorismo", uno de organizar la entrada o salida ilegal de los demás y otro de dar refugio a criminales, según indicó hoy la Agencia de Noticias vietnamita.
Los seis restantes están acusados de terrorismo, pero serán juzgados en rebeldía, al estar fuera de país.
El ataque el 1 de junio de 2023 contra dos sedes de la administración local en la comarca de Cu Cuin de la provincia de Dak Lak terminó con la muerte de nueve personas, incluidos cuatro policías, dos líderes vecinales y tres civiles.
Uno de los que lo planearon, llamado Y Tho Ayun, declaró tras su arresto el pasado año que había instigado a los lugareños para que atacara los edificios con pistolas.
Las autoridades requisaron a algunos de los detenidos 23 pistolas, dos granadas, más de mil balas, 1,2 kilos de explosivos y 30 cuchillos, algo insólito en un país donde las armas de fuego están muy restringidas.
Durante décadas, las montañas del centro del país en que ocurrió el ataque han sido uno de los puntos más conflictivos de Vietnam, con enfrentamientos por la tierra y con varias minorías étnicas opuestas al régimen comunista, en especial los denominados "Montagnards", un grupo de varias etnias que luchó del lado proestadounidense durante la guerra.
El descontento de las minorías étnicas, que a menudo hablan el idioma vietnamita con dificultad, se manifiesta en conflictos sobre la propiedad de la tierra o en contra de la apertura de explotaciones de recursos naturales cuyos efectos contaminantes pueden afectar a sus subsistencia.