"Sobre la defensa de nuestra soberanía",fue el lema de esta consulta, la décimo tercera lanzada por el Gobierno ultranacionalista de Hungría desde 2010.
Como las anteriores, esta consulta no era vinculante y sirve al Gobierno del primer ministro, Viktor Orbán, como una confirmación y apoyo a sus políticas.
La consulta estaba relacionada con una polémica ley sobre la soberanía nacional que, entre otros, crea una oficina que puede investigar a casi cualquier persona, aunque sin competencias de castigo.
El formulario contenía once afirmaciones a las que los votantes podían contestar eligiendo una de las dos posibles respuestas.
En Hungría, con 9,7 millones de habitantes, hay casi 8 millones de personas con derecho a voto, por lo que los resultados señalan que la participación fue del 19 %.
"Según los resultados, más del 98 % de los húngaros opina que necesitamos un alto el fuego y paz en nuestra vecindad en lugar de transferencias de armas. No deberían crearse guetos de inmigrantes en nuestro país y habría que endurecer aún más las normas de protección de los menores", resumió hoy la portavoz del Gobierno, Alexandra Szentkirályi, los resultados de la consulta.
La portavoz agregó que a base de los resultados el Gobierno trabajará "para hacer valer la voluntad del pueblo húngaro en Bruselas" y defender la soberanía del país.
"Bruselas quiere crear guetos de inmigrantes en Hungría. En Bruselas quieren decidir en vez de nosotros, con quién vivamos y quién dejemos entrar en nuestro país. Quieren obligarnos a dejar entrar a los inmigrantes antes de que se hayan tramitado las solicitudes de asilo. Con esto también crearían guetos de inmigrantes en Hungría", dice una de las afirmaciones en la consulta.
Las posibles respuestas eran: "No debemos permitir la creación de guetos de inmigrantes en nuestro país" y "Debemos aceptar los planes migratorios de Bruselas".
Los temas planteados abarcan desde la inmigración hasta el apoyo económico a Ucrania o que en "Bruselas quieren influir en las elecciones húngaras" con dinero enviado al país desde el extranjero.
Los cuestionarios son enviados a todos los hogares del país y pueden ser rellenados de forma anónima en papel o en línea.