Respecto al mes anterior, el índice de precios al consumo (IPC) creció un 0,2 %.
La inflación subyacente, la que excluye los alimentos y la energía, se situó en el 3,4 %.
A pesar de no existir ya los frenos a los precios de los productos energéticos y del aumento del precio del CO2 que afecta al de los combustibles fósiles como carburantes, gasóleo de calefacción y gas natural, la energía se abarató en enero un 2,8 % respecto al mismo mes del año anterior.
El encarecimiento de los alimentos -del 3,8 %- se debilitó aún más en comparación con el año pasado, pero sigue notablemente por encima de la tasa general de inflación.
El IPC armonizado para Alemania, que se calcula con criterios comunitarios, se incrementó en enero un 3,1 % en términos interanuales, mientras que respecto al mes anterior se registró una disminución de precios del 0,2 %.