Al referirse al nivel de rigor que exige la alta competencia y la necesidad de optimizar los tiempos de trabajo con el plantel, el técnico expresó: “Mi margen de error yo lo tengo que reducir. ¿Por qué? Porque si no, me voy del Mundial, y si no, no clasifico a la Copa del Mundo. Entonces hay veces que, obviamente, más que nada porque uno convive con el jugador y con el tiempo del jugador, y ahí es donde, por ejemplo, Mauricio siempre nos dio soluciones a nosotros. Y eso es algo muy bueno”.
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Profundizando en la conformación del equipo y la importancia de las variantes estratégicas, el argentino remarcó que el funcionamiento grupal está por encima de la cantidad de minutos disputados: “Hay jugadores que a lo mejor marcan una diferencia desde el minuto cero, hay otros que marcan una diferencia entrando. Por eso le decía a los jugadores que acá lo importante, y que es clave en este tiempo, es que «nosotros» es más importante que «yo». Porque la importancia de los jugadores no está en la cantidad de minutos que ellos puedan jugar, sino en lo bien que le hacen al resto del grupo para que el equipo pueda ganar”.
El equilibrio entre titulares y relevos
Sobre la planificación de los encuentros y la utilidad de contar con alternativas tácticas durante el desarrollo del juego, el estratega señaló: “Habrá partidos donde podrá ser de movida, o habrá partidos que tendrán que desgastar otros para entrar después. Ahora, el problema sería si no tendríamos esa capacidad. Entonces ahí es donde uno tiene que tratar de sopesar todo para ver de qué manera nos vamos equilibrando”.
Variantes posicionales y el rol defensivo
En el plano estrictamente futbolístico, el seleccionador detalló las funciones específicas cumplidas por los futbolistas en el esquema táctico: “Desde la construcción, sí jugamos con dos laterales de salida, pero Maidana hoy cumplió la función de Junior Alonso porque así era una línea de tres. Porque no es que trabajó como un lateral en proyección, porque la profundidad la daban Almirón por un lado y Cáceres por el otro. Entonces el tema es que yo también lo quiero sumar en ataque, porque es un jugador que es muy claro para meter pelotas entre líneas, que es muy claro para llegar, que tiene que incorporar un montón de cosas. Estuvimos hablando y mostrándole muchas cosas para que él mejore. Es muy chico, es muy joven todavía”.
Asimismo, al abordar la necesidad de encontrar soluciones en el sector de ataque, el DT confirmó el seguimiento a nuevos delanteros: “Obviamente que uno quiere agregar cosas. El nueve siempre fue un tema, el punta central, y esa es solución que nosotros tenemos que encontrar. Entonces a Morales yo quería verlo —ya me había quedado con las ganas de verlo en la etapa anterior—, a Allan Wlk también lo quiero ver, porque es un chico que salió de Recoleta, está bien en Lanús, y yo le dije a Lanús: «Mirá, lamentablemente no estuvo en este bloqueo, porque yo no hice el bloqueo; si yo hacía el bloqueo, Wlk estaría hoy acá»”.
El momento ideal para evaluar nuevos talentos
Explicando su decisión de dar rodaje a nuevas figuras mientras evalúa a los futbolistas de mayor experiencia, Alfaro comentó: “Entonces a lo que voy es que son chicos que yo los quiero ver, y quiero dar la oportunidad. A Romeo Benítez lo quiero ver también, son chicos que están andando bien. Yo ya tengo medido a Almirón, se lo tengo medido a Tony Sanabria, tengo medido a todos los jugadores, sé lo que me pueden llegar a dar. Ahora, estos son los momentos para ver”.
La presión sobre la novedades en la selección
Hacia el cierre de la conferencia, el técnico reflexionó sobre la tranquilidad psicológica que deben tener los jóvenes al recibir su primera oportunidad en el combinado nacional: “Ahora, yo lo que no quiero es que los chicos sientan que cada oportunidad que tienen puede ser la última que tengan en la selección, y que sientan como que están con un revólver en la cabeza: «Si no funcionás bien, no tenés más chance». No, tranquilo. O sea que yo quiero sí que sea difícil ser convocado a la Selección Nacional; para mí hay que ganarse el derecho de ser convocado a la Selección Nacional. Porque hoy es fácil sumarse, hoy es fácil jugar en Paraguay. Difícil era cuando llegamos hace dos años atrás, ahí era difícil jugar en Paraguay”.
La exigencia del entorno y la realidad de los clubes
Ante el pedido generalizado de la opinión pública sobre la inclusión de ciertos nombres, Alfaro contrastó la expectativa con el presente competitivo de los jugadores: “Hoy todo el mundo quiere jugar. Hoy ya todo el mundo dice (por los chicos de Odesur): «Hay que poner a este chico, a este chico, a este chico. Tienen que jugar los que se supone que salieron campeones, ganaron muy bien». Los subieron el otro día, pero no son titulares en sus equipos la mayoría. Le digo: «¿Por qué no juegan titulares en sus equipos si están demostrando que tienen esas capacidades?»”.
El respaldo necesario desde el fútbol local
Finalmente, el entrenador concluyó destacando la importancia de que el desarrollo de los talentos se consolide en sus respectivas instituciones debido al corto tiempo de trabajo en la Albirroja: “Ahí es donde uno necesita que el fútbol local lo ayude a uno también, porque yo nada más que los tengo quince días, diez días, doce días, que es lo que dura la fecha FIFA. Entonces no tengo ninguna duda de que tienen capacidades, y en la medida que podamos verlos, no tengo duda de que nos van a ayudar a encontrar eso”.
