"Lo importante es que 'de iure' y 'de facto' Crimea es parte inalienable de la Federación Rusa", dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Peskov añadió que "la declaración de independencia y la posterior decisión de unirse a Rusia se completaron en estricta conformidad con el derecho internacional".
Mientras, el jefe del Servicio de Espionaje Exterior de Rusia, Serguéi Narishkin, tachó de "imperdonable error" la decisión del mandatario soviético Nikita Jruschov de entregar la península a Ucrania en 1954.
Destacó que entonces ya estaba claro que "esa medida anticonstitucional y voluntarista contradice directamente las aspiraciones de los habitantes de la península".
Alentados por grupos subversivos vinculados con los servicios secretos rusos, las autoridades peninsulares celebraron el 16 de marzo de 2014 un referéndum para independizarse de Ucrania.
Para garantizar que Kiev no saboteara la "libre" expresión de la voluntad popular, el presidente ruso, Vladímir Putin, aprobó el despliegue de tropas rusas en la península, "los pequeños hombres verdes", que bloquearon todas y cada una de las guarniciones militares ucranianas.
El 16 de marzo, los crimeos recibieron una papeleta con dos opciones: la reunificación con Rusia o mantener el estatus de Crimea como parte de Ucrania.
El resultado fue inapelable: un 96,5 % de los crimeos -más del 80 % de los cuales eran rusos étnicos- apoyaron ser parte de la Federación Rusa.
Crimea volvió al redil ruso dos días después, cuando Putin firmó en el Kremlin un tratado bilateral por el que la península y el puerto de Sebastopol se integraban en la Federación Rusa.
El retorno de Crimea provocó una explosión de júbilo popular -el 86 % de los rusos sigue apoyando la anexión, según una reciente encuesta- como no se recordaba desde la caída de la URSS en 1991.
La península sirvió de trampolín para la sublevación armada prorrusa que estalló un mes después en el Donbás y de plataforma para la actual campaña militar, que ha permitido tender un corredor entre la Rusia continental y la península, unidas hasta entonces por un puente.