"Sigo con gran preocupación la situación en Georgia y condeno la violencia en las calles de Tiflis", dijo Von der Leyen en la red social X.
La jefa del Ejecutivo comunitario subrayó que "el pueblo georgiano quiere un futuro europeo para su país".
"Georgia se encuentra en una encrucijada. Debería mantener el rumbo en el camino hacia Europa", indicó Von der Leyen.
Las protestas en Georgia contra la 'ley de transparencia de la influencia extranjera' comenzaron hace más de dos semanas y anoche fueron detenidas al menos 63 personas en Tiflis en una nueva jornada de disturbios.
La manifestación se prolongó durante cerca de seis horas y acabó con varios heridos, incluidos seis policías y uno de los líderes de la oposición georgiana, que tuvo que ser hospitalizado con la nariz rota.
Las autoridades prometieron investigar las denuncias del empleo de la fuerza contra los manifestantes, pero acusaron a los participantes en la protesta de arrojar "botellas y piedras" contra los agentes del orden.
Los opositores denuncian que la ley promovida por el Gobierno es una copia de la normativa que se emplea en Rusia para acallar a la disidencia.