‘Pallasos en rebeldía’ o cómo llevar la risa a un campo de refugiados en Palestina

Juliana Leao-CoelhoMadrid, 15 may (EFE).- Hacer sonreír a los niños palestinos es lo que busca 'Pallasos en rebeldía' en el campo de refugiados de Aida en Belén, donde esta ONG ha creado el primer festival circense del mundo árabe y una escuela de circo, porque "un pueblo alegre es un pueblo rebelde y es mucho más difícil acabar con él".

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Creada en 2003 durante el viaje de un grupo de payasos gallegos a Gaza, esta organización, que tiene una de sus ramas más activas en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid, utiliza la cultura como "arma de transformación social y para denunciar la ocupación israelí, apoyar a la población palestina y dotarles de mecanismos de resistencia y rebeldía".

La ‘Rebel circus school’ es la primera escuela de circo en un campo de refugiados. En concreto, el campo de Aida, que tiene "una base del Ejército israelí dentro y es una de las zonas del mundo que sufre más ataques con gases lacrimógenos", explica Gonzalo, portavoz del grupo de Rivas que ayer actuó en la acampada por Palestina en la explanada de la Universidad Complutense (UCM) de Madrid.

"En 2011 creamos el Festiclown y desde entonces vamos allí prácticamente todos los años. Nuestros proyectos se llevan adelante de forma continuada desde 2015 y la escuela de circo la creamos en 2020", detalla.

Este año, por la guerra, "hacemos un campus a la inversa: una docena de niños y niñas de la escuela vendrán en junio a Rivas. Los acogeremos y organizaremos un calendario de distintas actividades" de acrobacias, equilibrismo y malabarismo, entre otras.

La escuela nació porque "tuvimos la suerte de poder traer a nuestro formador actual, Rumi, un joven palestino que estuvo tres meses con nosotros en la escuela que tenemos en Rivas y ahí empezó su primer contacto con el circo", recuerda.

"Después hemos ido ampliando con diferentes formadores y formadoras palestinos que hacen talleres y clases allí con chavales de todas las edades. El mayor que tenemos ahora mismo en la escuela tiene 17 años", continúa Gonzalo, que junto a Marcos y la acróbata Rosina Castelli, actuaron en la Complutense.

En el campo de Aida "no hay casi espacio de juegos para niños y crear una escuela de circo en un local cerrado les dota de los espacios que necesitan para desarrollarse y para jugar libremente", añade.

Durante Festiclown, artistas españoles viajan a Palestina para realizar actuaciones "tanto de circo como de música y artes plásticas. Últimamente también organizamos murales" sobre todo en campos de refugiados, colegios y sedes de organizaciones.

"Nuestra relación con Rivas viene fundamentalmente porque parte de la organización somos de allí y desde 2015 tenemos un acuerdo de colaboración con el ayuntamiento por el que 15 jóvenes del municipio viajan con nosotros a Palestina" y realizan un campo de trabajo con la juventud de allí.

"No recibimos financiación directa del ayuntamiento, sino que realizamos proyectos conjuntos. Nuestras vías fundamentales de financiación son independientes”, añade el portavoz madrileño de esta ONG que tiene en marcha la campaña "cultura contra la barbarie" en redes sociales, además de proyectos en Latinoamérica.

"La risa es rebeldía. Un pueblo alegre y que ríe es un pueblo rebelde y que resiste. Consideramos que a través de la risa y la alegría podemos conseguir que al sistema global de terror, y en este caso al Ejército de ocupación de Israel, le sea mucho más difícil acabar con Palestina", apostilla.

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