Blinken defiende el alto el fuego ante Netanyahu para "calmar" la frontera con Líbano

Jerusalén, 10 jun (EFE).- El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, volvió este lunes a Israel en la que es su octava gira por la región para relanzar las negociaciones del acuerdo de alto el fuego en Gaza que evite, además, un conflicto con Líbano, y se reunió con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en Jerusalén.

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El alto el fuego "abriría la posibilidad de calma a lo largo de la frontera norte de Israel", defendió Blinken según el comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos, en referencia a los constantes intercambios de fuego entre el Ejército israelí y la milicia chií libanesa Hizbulá en la frontera desde el 8 de octubre, que amenazan con incrementar la intensidad del conflicto.

Blinken enfatizó en el encuentro "la importancia de evitar que el conflicto se extienda", ante una presión de la milicia proiraní cada vez mayor, y que este lunes lanzó 12 ataques contra territorio israelí.

En los intercambios de fuego en la frontera con Líbano el uso de drones es cada vez más habitual en Hizbulá, y sus ataques se alejan cada vez más de la línea fronteriza. Hoy, dos lanzamientos llegaron a Nahariya, a 10 kilómetros, y otro a Safed, a 23.

Poco después de verse con Netanyahu Blinken mantuvo también un encuentro con el ministro de Exteriores, Israel Katz, en el que trataron "la guerra en Gaza, la liberación de los rehenes y la lucha contra la amenaza iraní", escribió el jefe de la diplomacia israelí en la red social X, en la que de nuevo aludió a las tensiones en la frontera norte.

A última hora de la noche está previsto que Blinken se reúna también con el titular israelí de Defensa, Yoav Gallant, en Tel Aviv.

A su llegada a El Cairo, poco antes de desplazarse a Israel, Blinken fue claro con su objetivo y llamó a ejercer "presión a Hamás para que diga sí" a la propuesta de acuerdo de alto el fuego.

El secretario de Estado insistió ante los medios en que "Israel ha aceptado la propuesta" de acuerdo, mientras que Hamás no lo ha hecho.

Ambas partes, sin embargo, se toparon en esta ronda de negociaciones con el mismo escollo que en las anteriores: el fin de la guerra.

Mientras Israel no aceptará un alto el fuego definitivo hasta recuperar a los rehenes y acabar con Hamás, los islamistas instan a Netanyahu a comprometerse con un alto el fuego duradero para que el acuerdo salga adelante.

Las familias de los rehenes presionan por el acuerdo

Mientras Blinken trata de redirigir las negociaciones, los familiares de los rehenes aún cautivos en Gaza siguen presionando al Gobierno para que llegue al acuerdo.

El movimiento por el retorno de los secuestrados, bajo el lema "Bring them home now" ("Traedlos a casa ya") organizó hoy un convoy de 120 coches -uno por cada rehén- con un recorrido de más de 200 kilómetros entre el asentamiento de Korazim (al norte de Israel) y los alrededores de la ciudad de Kyriat Gat (en el centro del país), pasando por la ciudad de Tel Aviv, situada a medio camino.

"Cada vehículo llevará sus imágenes (de los rehenes) y hará sonar su grito llamando a aceptar el acuerdo de Netanyahu", señaló el colectivo en su página web, en referencia a la constante presión de sus protestas hacia el Gobierno para garantizar el retorno seguro de los 120 cautivos en Gaza -116 de ellos secuestrados en los ataques del 7 de octubre-.

Más de 37.100 muertos en Gaza

Mientras tanto, en la Franja de Gaza, 40 palestinos perdieron la vida en las últimas 24 horas, lo que elevó la cifra total de muertos hasta los 37.124, mientras que los heridos -218 hoy-, superaron los 84.712 según el Ministerio de Sanidad gazatí, controlado por Hamás.

"Las tropas se retiraron de la zona oriental de Deir el Balah (centro) y algunos residentes decidieron volver a sus casas y comprobar el nivel de destrucción (...)", informaron a EFE fuentes palestinas, "cuando algunos fueron objeto de bombardeos que causaron muertos y heridos".

En Deir Al Balah, donde miles de gazatíes se refugiaron ante el avance de Israel en Rafah, el hospital Mártires de Al Aqsa funciona sin apenas recursos para atender a los cientos de heridos que provocó la operación israelí en Nuseirat -donde rescató a cuatro rehenes-.

"Decenas de heridos están tirados en el suelo entre la severa escasez de medicinas, material médico y combustible", advirtió la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en base las denuncias del Ministerio de Sanidad.

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