McCallum explicó en un discurso en el Centro de Operaciones Antiterroristas (CTOC, en inglés) de Londres que el terrorismo, junto con las potenciales agresiones de estados autocráticos como Rusia, Irán y China, presentan actualmente el entorno "más complejo visto jamás".
El directivo informó de que un 13 % de todos los investigados por terrorismo en este país son menores de 18 años, tres veces más que hace tres años, y es en particular el de extrema derecha el que los está captando.
En cuanto a los atentados frustrados desde 2017, detalló que "los conspiradores trataban de hacerse con armas de fuego y explosivos en los últimos días de una planificación para cometer asesinatos en masa".
McCallum señaló que, si bien la división de la amenaza sigue siendo en torno a un 75 % de extremistas islámicos y un 25 % de la extrema derecha, "mucho ha cambiado" respecto al pasado, por ejemplo los perfiles de los perpetradores.
Muchos de estos terroristas tienen apenas "una compresión tenue de las ideologías que dicen profesar" y es más difícil para los agentes determinar de forma rápida "si un acto de violencia tiene una motivación ideológica o está impulsado por otro factor, como la salud mental", mantuvo.
Según el jefe del MI5, centrado en el espionaje interior -frente al MI6, exterior-, hoy en día un atacante puede no tener conexiones con otros terroristas y haberse nutrido de material de internet, desinformación o teorías de la conspiración. A menudo no existen antecedentes ni nadie reclama la responsabilidad de los hechos, apuntó.
McCallum subrayó que es más importante que nunca mantener un acceso "proporcionado y legal" a las comunicaciones dado que muchos planes se fraguan en la web.
En relación con la amenaza planteada por Estados extranjeros, precisó que las investigaciones aumentaron un 48 % en el último año.
Los objetivos de esos Estados son "información gubernamental sensible, nuestra tecnología, nuestra democracia, periodistas y defensores de los derechos humanos", agregó.
Tanto Rusia como Irán cada vez más optan por actos de agresión en suelo británico a través de mediadores, como agentes privados o criminales tanto británicos como de otros países.
El directivo recordó que más de 750 diplomáticos rusos fueron expulsados de Europa desde que Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022 y desde enero de ese año el MI5 y la Policía respondieron "a veinte complots respaldados por Irán".
Sobre China, McCallum reconoció que es un caso "diferente", puesto que existen lazos económicos importantes con el Reino Unido y corresponde al Gobierno marcar la estrategia.
En todo caso, las fuerzas de seguridad desbarataron intentos por el Estado chino de coaccionar a personas, sobre todo de ascendencia china, y de interferir en la democracia británica y acceder a información restringida, afirmó.