El aove Dehesa el Molinillo Coratina de la campaña 2024/2025, que se impuso a más de un millar de muestras de 26 países en ese reconocido certamen, se produce en un paraje de trasfondo histórico.
La finca perteneció los duques de Veragua y a mediados del siglo XX pasó a manos del empresario textil José Biosca, que trasladó al campo la idea industrial de construir casas para los empleados y en ellas siguen viviendo algunas familias, explica el director de Dehesa el Molinillo, Pedro Belmar.
Los propietarios actuales mantienen la finca tal como estaba en sus orígenes y cuidando "mucho" el ecosistema y su rica biodiversidad, según el director.
"Esto es un parque natural más que una finca agrícola", compuesto de un olivar centenario, viñedo, cereales y ganadería de ovejas, cabras y vacas que conviven integradas con las especies cinegéticas, explica Belmar.
Respecto al aceite, hace menos de una década se decidió apostar por la coratina debido a sus altos niveles de polifenoles y su contenido aromático, y en la actualidad se cultiva en unas 22 hectáreas de olivar de regadío, junto a las variedades cornicabra y empeltre.
El premio otorgado "nos ha cambiado la vida", pues ha despertado un "interés tremendo por conocer este aceite" y la demanda de pedidos se ha disparado, afirma el director de la empresa.
La mitad de la producción va dirigida al mercado español y la otra mitad ha encontrado hueco en Corea del Sur, donde cuentan con un distribuidor.