La Oficina del primer ministro, Benjamín Netanyahu, aseguró que el acuerdo estipula que Israel "debería" llevar a cabo su retirada en 60 días, y alegó que esa terminología se utilizó bajo el entendimiento entre las partes de que la presencia israelí en el sur de Líbano podría alargarse más allá de ese periodo.
"Dado que el Líbano aún no ha ejecutado completamente el acuerdo de alto el fuego, la fase de retirada gradual continuará en coordinación total con Estados Unidos", sentenció el comunicado.