Las empresas multadas, algunas de las cuales recibieron un descuento por su colaboración, son BMW, Ford, Jaguar Land Rover, Peugeot Citroen, Mitsubishi, Nissan, Renault, Toyota, Vauxhall y Volkswagen.
Mercedes Benz, que también participó en el cártel, quedó exenta por denunciarlo a las autoridades.
La Asociación europea de fabricantes de automóviles (ACEA) y la británica Sociedad de fabricantes y comerciantes del motor (SMMT) también fueron penalizadas por su implicación en el pacto anticompetencia, indicó la CMA en un comunicado.
Según el organismo, "los fabricantes acordaron de manera ilegal no competir entre sí eludiendo revelar el porcentaje de sus vehículos que eran reciclables, y se confabularon también para no contratar a terceros para el reciclaje de los vehículos usados de sus clientes", socavando así la actividad del sector de desguace.
El cártel significó, por ejemplo, que los clientes que compraban uno de esos coches "no podían comparar las credenciales ecológicas", lo que pudo afectar a su decisión así como desincentivar a los fabricantes de cara a invertir en iniciativas verdes, señaló el regulador.
También este martes la Comisión Europea (CE) multó con 458 millones de euros a quince fabricantes de vehículos y a la ACEA por impedir entre 2002 y 2017 la competencia en el sector de reciclaje, como parte de la misma investigación.
Las compañías y grupos involucrados son Stellantis, Mitsubishi, Ford, BMW, Hyundai/Kia, Jaguar Land Rover/Tata, Mazda, Renault/Nissan, Opel, General Motors, Suzuki, Toyota, Volkswagen y Volvo, los cuales se beneficiaron de un descuento al reconocer su responsabilidad.