"Los fondos de los ahorradores, especialmente de los pequeños depositarios, tienen prioridad en el proyecto de ley aprobado hoy para la protección de los ingresos", aseguró el ministro de Información libanés, Paul Morcos, tras finalizar la reunión del Gabinete de Ministros en Beirut.
El ministro recordó que el Ejecutivo ya dio luz verde a una enmienda para cambiar la legislación sobre el secreto bancario en favor de la rendición de cuentas y explicó que ahora pasarán a centrarse en una nueva ley que permita atajar la "brecha financiera".
Los tres pasos están "interconectados", por lo que el proyecto de ley aprobado este viernes se implementará una vez esté lista la tercera ley para buscar una solución al déficit.
"En cuestión de unas pocas semanas, habremos logrado el paquete de reforma que necesitan el Líbano, su economía y su sector bancario, especialmente los pequeños ahorradores", afirmó Morcos.
El sistema bancario libanés se convirtió en tenedor de buena parte de la deuda que el Estado fue emitiendo a partir de la guerra civil (1975-1990) para cubrir su déficit, invirtiendo el dinero de los clientes y creando un círculo vicioso solo capaz de seguir a flote mientras siguiese entrando dinero a las entidades.
El sistema, que el Banco Mundial (BM) ha calificado de "esquema Ponzi", colapsó hace cinco años, sumiendo al país en una de las peores crisis económicas en un siglo y medio.
Desde entonces, la comunidad internacional ha demandado un paquete de reformas profundas que pasaban por una reestructuración del sistema bancario libanés e incluso, las demoras concatenadas para lograrlo, hicieron que un acuerdo preliminar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) nunca llegara a cristalizar.