“Según las investigaciones y las pruebas, no hubo ni hay cargamento importado o exportado para uso militar en la zona del incendio”, aseguró el portavoz del ministerio de Defensa iraní, el general de brigada Reza Talai Nik, en declaraciones a la televisión estatal.
Así reaccionó el vocero militar a los informes de algunos medios occidentales, como la agencia AP, de que el puereto de Shahid Rajai recibió un cargamento de “combustible de cohetes de perclorato de sodio” en marzo, basandose en un reporte de la empresa de seguridad privada Ambrey.
“El incendio fue resultado de un manejo incorrecto de un cargamento de combustible sólido que se usaría en los misiles balísticos de Irán”, señaló Ambrey.
Al negar estos informes, el portavoz del Ministerio iraní de Defensa denunció que los medios de comunicación extranjeros han tratado de “crear un gran revuelo sobre este asunto”.
Talai Nik dijo que las causas principales y secundarias de la explosión se anunciarán por las instituciones responsables.
El estallido que se produjo el sábado en el principal puerto del país, situado en la sureña ciudad de Bandar Abás, se ha saldado con la muerte de al menos 28 personas y ha dejado más de 800 heridos.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ordenó anoche una investigación para esclarecer las causas del incidente, aunque las autoridades aduaneras indicaron en un principio que la explosión se debió a un incendio en varios contenedores con productos químicos almacenados en uno de los muelles del puerto.