"Es evidente que todos los que luchan por la paz deberían estar en Ucrania, en lugar de en Moscú, este 9 de mayo, Día de Europa, donde celebramos Europa, que es un proyecto de paz", manifestó Kallas a su llegada a la reunión informal de titulares de Exteriores de la UE que se celebra desde hoy en Varsovia.
Preguntada por la visita que tiene previsto efectuar el viernes próximo a Leópolis, junto a una delegación no precisada de ministros de Exteriores, la ex primera ministra estonia señaló que tratará allí con las autoridades ucranianas cómo proporcionar un "mayor apoyo".
"Abordaremos diferentes temas en cuanto a la rendición de cuentas, por ejemplo, en cuanto a un mayor apoyo a Ucrania. Me complace mucho que podamos hacerlo juntos, también con nuestros socios de otros países, además de los europeos", señaló, sin dar más detalles.
Por su parte, el ministro polaco de Exteriores, Radosław Sikorski, cuyo país ostenta la presidencia de turno del Consejo de la UE, recalcó a su lado que "es muy importante recordar que toda Ucrania estuvo ocupada durante la Segunda Guerra Mundial y solo una pequeña parte de Rusia".
"Millones de ucranianos sufrieron persecuciones nazis y también lucharon en el Ejército Rojo", añadió.
Por ese motivo, consideró "indignante" que el presidente ruso, Vladímir Putin, "atribuya solo a Rusia la victoria sobre la Alemania nazi", algo que festeja Moscú el 9 de mayo en el denominado Día de la Victoria con desfiles militares.
"Es aún peor usar la retórica de aquellos días para atacar a Ucrania, que, a diferencia de Rusia, es una democracia", apostilló Sikorski.
Rusia celebrará el próximo viernes a lo grande el 80 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi, en unos festejos a los que ha invitado a los principales líderes mundiales partidarios de un orden multipolar alternativo al occidental.
Una veintena de mandatarios de países de cuatro continentes han confirmado su presencia en la plaza Roja, que acogerá un desfile militar con participación de las tropas rusas que combaten en Ucrania y de destacamentos de otros países.
Entre los europeos acudirán sólo el primer ministro eslovaco, Robert Fico; el presidente serbio, Aleksandar Vucic, y el líder separatista serbobosnio, Milorad Dodik.
Por su parte, el ministro lituano de Exteriores, Kestutis Burdys, dijo sobre el decimoséptimo paquete de sanciones contra Rusia que prepara la UE que está a favor de "introducir aranceles sobre los productos rusos" para ampliar su efecto, así como "tomar decisiones sobre los activos congelados" rusos, ya que por el momento, ante las dificultades legales, solo están invirtiendo en Ucrania los rendimientos extraordinarios que producen.
"Tenemos que utilizarlos como fuente de apoyo financiero a Ucrania y, en las necesidades que tienen para reconstruir la economía, reconstruir lo que fue destruido y apoyar a las fuerzas armadas", insistió, en cualquier caso.
La ministra letona, Baiba Braze, dijo que la prioridad ahora es "claramente sacar a Europa del gas natural licuado ruso, del petróleo ruso y de los fertilizantes rusos", ya que Moscú utiliza esos ingresos "para hacer la guerra contra Ucrania" y "ésa es la forma más barata para nosotros de no apoyar la guerra, el no comprar cosas rusas".
"Tenemos que incrementar la presión sobre Putin", resumió el ministro estonio, Margus Tsahkna, para quien la OTAN debería discutir un nuevo objetivo de gasto en defensa del 5 % del PIB, cifra a la que ha aprobado llegar su país.