El dato revisado publicado este jueves por el Buró de Análisis Económico (BEA) sigue reflejando que la contracción del PIB estadounidense entre enero y marzo respondió principalmente a un aumento de las importaciones y a la caída del gasto público.
A ritmo intertrimestral el retroceso también se revisó ligeramente al alza y resultó inferior al 0,1 %.
Esta caída del PIB estadounidense contrasta con el avance del 2,4 % registrado en el cuatro trimestre de 2024 y viene motivado por un aumento de los inventarios en anticipación de las políticas arancelarias de Trump, que retornó a la Casa Blanca el pasado 20 de enero.
De hecho, las importaciones aumentaron en los tres primeros meses del año un 42,6 %, lo que supone un punto y tres décimas más con respecto a la primera estimación publicada el pasado 30 de abril.
En todo caso, este retroceso se vio compensado en parte por incrementos en la inversión, el consumo y las exportaciones.
El gasto de los hogares, que representa dos terceras partes de la economía estadounidense, avanzó un 1,2 %, seis décimas menos según el dato revisado, mientras que la inversión nacional privada se incrementó un 24,4 %, dos puntos y medio más en relación con la cifra inicial publicada a final de abril.
Las exportaciones estadounidenses aumentaron a su vez un 2,4 %, seis décimas más con respecto al dato preliminar, mientras que el retroceso del gasto público se recortó a la mitad en esta revisión hasta situarse en el 0,7 %, uno de los factores que contribuyeron a modificar al alza la contracción del PIB estadounidense en el primer trimestre.