"Para garantizar una investigación exhaustiva, imparcial y expedita por parte de la Autoridad Independiente de Supervisión Policial (IPOA), el inspector general ha ordenado la suspensión inmediata de los oficiales implicados", indicó el portavoz policial, Michael Muchiri, en un comunicado emitido pasada la medianoche del domingo.
Ojwang, profesor y bloguero originario de Homa Bay, en el oeste del país, fue arrestado en su domicilio el sábado presuntamente por publicar información “falsa” en la red social X (antes Twitter), y trasladado 350 kilómetros hasta la capital, según denunció su padre, Meshack Opiyo, a medios locales.
En el informe policial registrado en la comisaría, al que tuvo acceso el diario keniano The Nation, se indica que Ojwang habría muerto por suicidio, tras ser hallado con una herida en la cabeza por un agente durante una ronda rutinaria el sábado por la noche.
Según la versión oficial, el detenido se golpeó la cabeza contra las paredes de la celda y falleció mientras era trasladado al Hospital de Mbagathi para recibir atención médica.
La organización Amnistía Internacional denunció en un comunicado que “ningún keniano debería perder la vida bajo custodia policial, especialmente a manos de quienes están encargados de su protección”.
"Los agentes de policía tienen el deber legal y moral de garantizar la seguridad y el bienestar de toda persona detenida. La muerte de Albert Ojwang mientras estaba bajo custodia plantea serios interrogantes que deben ser investigados con urgencia", añadió.
Asimismo, exigió que los resultados de las investigaciones se hagan públicos y que cualquier agente hallado responsable rinda cuentas plenamente ante la ley.
"Este incidente es un recordatorio contundente más de la urgente necesidad de transparencia, rendición de cuentas y reforma institucional", concluyó la organización.
El caso ha generado una ola de indignación en redes sociales y ha reavivado los llamamientos a una mayor supervisión de la acción policial en Kenia.