El estado de las líneas de defensa en Sumi ha sido criticado en Ucrania después de que las fuerzas rusas avanzaran entre 8 y 10 kilómetros dentro de la región nororiental en los tres meses de la ofensiva.
Como resultado, las autoridades de Sumi han decidido destinar recursos adicionales a la construcción de fortificaciones, según dijo en Telegram el jefe de la Administración Militar Regional, Oleg Grigorov.
También se están erigiendo grandes líneas de defensa a lo largo de la frontera de la región oriental de Dnipropetrovsk, con combates en curso a varios kilómetros de distancia, según la plataforma analítica ucraniana Deep State.
Críticas
Mijailo Bondar, diputado de la oposición y miembro de la comisión temporal sobre el uso de fondos para la defensa, dijo al canal Priamí TV que las fortificaciones en Sumi y la cercana región oriental de Járkov a menudo no se construían en absoluto o no cumplían con los requisitos modernos.
Según él, algunas de las fortificaciones pueden ser vistas por el enemigo desde kilómetros de distancia, lo que las convierte en un blanco fácil, y no tienen protección contra drones.
"Cientos de posiciones son elementos de hormigón excavadas en los campos, visibles desde 10 kilómetros de distancia. No se pueden utilizar para la defensa", escribió también en la red social Facebook el reconocido corresponsal militar Yuri Butusov.
Según algunos críticos, el problema radica en la insuficiente coordinación entre los militares experimentados y las autoridades civiles responsables de la erección de las líneas de defensa más profundas.
Una defensa eficaz requiere la participación de comandantes que hayan demostrado en la práctica que saben cómo construir una defensa resiliente, subraya Butusov.
Él aboga por la construcción "de una línea de defensa moderna y real" a unos 25 kilómetros del frente, que tendría múltiples rutas logísticas protegidas y camufladas, y falsos objetivos para drones y armas pesadas rusas.
No es una panacea
Sin embargo, incluso las mejores fortificaciones no se convertirán en una "panacea".
"Ninguna fortificación puede soportar múltiples impactos de potentes bombas aéreas guiadas, lanzadas por Rusia por cientos cada semana", dijo a EFE Oleksí Melnik, excoronel del Ejército ucraniano y analista de seguridad internacional del Centro Razumkov.
Aunque a menudo son imprecisas, Rusia no escatima en el uso de las bombas que transportan cientos de kilogramos de explosivos contra incluso pequeñas posiciones.
Ucrania hasta ahora no ha encontrado solución al problema y ha recibido de sus socios extranjeros pocas defensas aéreas modernas que puedan alcanzar los aviones enemigos que lanzan las bombas desde más allá del frente.
La rápida evolución de la guerra hace que las fortificaciones queden obsoletas varios meses después, a medida que aparecen nuevos tipos de drones y otras armas en el frente, también escribe el analista militar Kirilo Danilchenko para el medio digital 'LB.ua'.
Motocicletas y buggies rápidos flanquean las fortificaciones, la infantería rusa se infiltra por los huecos en ataques incesantes y drones equipados con mezclas incendiarias queman las redes protectoras contra drones suicidas, explica.
Rusia también utiliza miles de drones de fibra óptica que no pueden ser detenidos por medios de defensa radioelectrónica, señala Deep State.
Lecciones aprendidas
Según esta plataforma de análisis militar, que visitó las fortificaciones en la región de Dnipropetrovsk la semana pasada, los ingenieros allí han aprendido las lecciones del campo de batalla y tienen en cuenta los peligros que representan los drones y la superioridad numérica rusos.
"Se presta gran atención a la construcción de barreras de ingeniería que combinan varios tipos de obstáculos: zanjas antitanque, tetraedros de hormigón (también conocidos como 'dientes de dragón'), barreras de alambre de púas, varias trampas y barreras de minas", escriben los analistas.
Además, se están construyendo varias posiciones subterráneas para protegerlas contra los drones.
Es este enfoque de múltiples capas de defensa, junto con un número suficiente de soldados y armas modernas, lo que eventualmente puede detener "la presión interminable" de la infantería rusa, subraya DeepState.