La Coordinadora de la oficina del Servicio Jesuita a Refugiados (SJR), América Pérez, dijo a EFE, que este día se reconoce la resistencia de las personas que tienen que huir de su país, no por decisión propia, sino que se les obliga a eso.
“Es un día que se visibilice la hospitalidad, la solidaridad desde las personas locales y personas refugiadas donde se reconoce a las personas que tienen que huir de su país no por decisión propia, sino que las orilla a eso”, subrayó.
La directora municipal de relaciones internacionales y desarrollo transfronterizo, Denisse Lugardo Escobar, informó que en Tapachula, la mayor ciudad de frontera entre México y Guatemala y uno de los epicentros de la crisis migratoria regional, la comunidad migrante supone un aporte positivo pese a los desafíos.
“Precisamente estamos festejando eso, la multiculturalidad. Se enriquece no sólo, culturalmente, sino económicamente gracias a las personas que vienen y se quedan viviendo en Tapachula, de manera legal el 65 %", señaló Lugardo, al destacar que los principales países de origen son Haití, Cuba y Venezuela.
Es el caso de Yeni Limonta, migrante cubana refugiada, explicó que una de los principales retos que enfrentan es poder encontrar trabajo, algo que finalmente logró con el acompañamiento de las organizaciones y las instituciones ha seguido su proceso para obtener su residencia permanente.
“En los trabajos particulares explotan mucho al migrante, de alguna manera cuando uno logra la residencia permanente es diferente y tienes derecho al empleo”, lamentó Limonta.
Cierre de oficinas de ACNUR
En 2024, México se mantuvo como uno de los países con más solicitudes de asilo a nivel mundial, con aproximadamente 80.000 solicitudes registradas por la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (COMAR), la mayoría de ellos procedente de Honduras, Cuba, Haití y El Salvador.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), afectada como otras organizaciones humanitarias por el descenso de la financiación procedente de EE.UU. y otros importantes contribuyentes, confirmó recientemente que suprimirá 3.500 empleos en el organismo y reducirá los costes de plantilla en alrededor de un 30 %.
En este sentido, Manuel Nucamendi Pulido, jefe de Oficina de ACNUR, reconoció que los recortes que ha sufrido la agencia “desde enero a la fecha han llevado a reconfigurar cómo están trabajando, concretamente en las oficinas de la zona sur”, y sus consecuencias sobre el terreno.
En México, en concreto, la agencia anunció el cierre de las oficinas ubicadas en las ciudades de Palenque y Tuxtla Gutiérrez (estado de Chiapas, frontera con Guatemala) y Tenosique (Tabasco) y Guadalajara (Jalisco).