"Estamos estudiando la posibilidad de volver a poner en funcionamiento el Terminal 1, que podría conectarse con el Terminal 2 a través de un monorriel. Todo esto lo vamos a gestionar con la concesionaria. Ya lo hemos planteado a la presidenta Dina Boluarte, y existe la voluntad política para impulsarlo", indicó Sandoval en la red social X.
Agregó que analizan técnicamente esta posibilidad, pese a que el antiguo aeropuerto dejó de operar el 1 de junio, cuando comenzó sus operaciones la nueva infraestructura.
"Desde mi punto de vista, no podemos desperdiciar la infraestructura, tenemos que aprovecharla", dijo luego ante los medios respecto al anterior aeropuerto, que tiene capacidad de un flujo de 15 millones de pasajeros al año, mientras que el nuevo tiene más del doble.
El ministro reconoció que nada de esto "va a ser posible" mientras el gobierno no se siente a conversar de manera formal con la concesionaria, Lima Airport Partners (LAP), aunque ratificó que "esta es la iniciativa, la idea, la intención y la voluntad del ministerio".
Poco después de estas declaraciones, LAP emitió un comunicado en el que señaló que "no ha recibido ninguna comunicación oficial por parte del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) respecto a la apertura del antiguo terminal".
"Es una idea unilateral del MTC que no fue conversada con LAP y cualquier modificación de este tipo debe evaluarse en el marco técnico y contractual correspondiente", apuntó la empresa.
Recordó que el diseño, planificación e inversión que LAP ha realizado en el nuevo aeropuerto asciende a 2.000 millones de dólares y, adicionalmente, "hay una inversión de terceros de 400 millones de dólares, bajo el esquema de operar con un solo terminal".
"El nuevo terminal ha sido concebido para atender a más de 40 millones de pasajeros al año, integrando en un solo espacio todos los procesos operativos, logísticos, comerciales y de servicios", añadió.
La empresa reafirmó su compromiso con el país y con los estándares de seguridad y eficiencia operativa y aseguró que sigue enfocada en la operación del nuevo aeropuerto, que "representa un hito para la infraestructura aeroportuaria nacional y será un motor clave para el desarrollo económico del Perú".