"El día 11 de julio, estaremos en Suleimaniya (Irak) con nuestros copresidentes para ser testigos del histórico momento de un grupo de miembros del PKK entregando sus armas", señaló una portavoz del partido en declaraciones a los medios.
Ayşegül Doğan, portavoz del DEM, aseguró que esa primera entrega supone un "momento y acontecimiento histórico que dará forma al segundo siglo de la historia de Turquía (moderna)".
El encarcelado líder del PKK, Abdullah Öcalan, aseguró en un vídeo distribuido previamente este miércoles que el desarme debe llevarse a cabo de forma abierta, transparente y "rápida", pero sin mencionar ninguna fecha ni aspectos concretos.
"Continuará el proceso de establecer un mecanismo de abandono de las armas. Se darán a conocer los detalles de ese abandono de armas y se llevará rápidamente a la realidad", dijo Öcalan en este vídeo, grabado en la cárcel de la isla de Imrali, al sur de Estambul, donde cumple cadena perpetua desde 1999.
Respecto a su propia puesta en libertad, que es la única condición que el PKK había mencionado para su disolución anunciada en mayo, Öcalan matizó que "no es una cuestión individual".
"Sabed que yo nunca he considerado mi libertad como una cuestión individual. Filosóficamente, no se puede abstraer la libertad personal de la social. La sociedad se puede liberar tanto como el individuo y el individuo tanto como la libertad", dijo el fundador del PKK, condenado a cadena perpetua en 1999.
Aunque el Gobierno turco tampoco ha anunciado hasta ahora cuándo comenzaría esa entrega de armas, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, declaró hoy que "en los próximos días" habría avances en el proceso de paz con la guerrilla kurda.
"Un punto de inflexión histórica"
En relación al vídeo de Öcalan, la portavoz del DEM manifestó que en ese mensaje queda claro que deben ser entregadas todas las armas.
"Estamos hablando de un nuevo capítulo para ampliar la esfera política y eliminar por completo las armas", señaló, aunque precisó que su partido no tiene información de cómo será el proceso.
No obstante, confirmó que altos cargos del partido presenciarán la ceremonia de Suleimaniya, que describió como "un momento histórico", pidiendo que no se caracterizara con "términos de vencedores ni vencidos, ni como liquidación o concesión".
Sino como "un punto de inflexión histórica no solo para la cuestión kurda sino para la lucha y la solidaridad internacional".
Öcalan lanzó el pasado febrero un llamamiento a que su organización dejara las armas y se disolviera.
Esa petición fue respondida en abril con el anuncio de un alto el fuego y en mayo con el del fin de la lucha armada y la disolución del grupo, considerado terrorista por Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos.
El PKK comenzó su lucha armada contra el Estado turco en 1984, con el objetivo de lograr la independencia de los kurdos de Turquía.
Sin embargo, hace ya años que abandonó ese objetivo y se limita a pedir más derechos políticos y culturales para esta minoría.
Se estima que unas 45.000 personas han muerto en el conflicto entre el PKK y el Estado turco.