La propuesta recibió 134 votos entre los diputados y senadores, lejos de los 233 necesarios para tumbar al Gobierno de socialdemócratas, conservadores, liberales y del partido de la minoría húngara que lidera el primer ministro Ilie Bolojan.
La moción fue presentada por el partido de extrema derecha AUR, el segundo en escaños en el Parlamento, y apoyada por otras dos formaciones ultras, contra las medidas de austeridad y las subidas de impuestos anunciadas para reducir el déficit presupuestario de Rumanía.
"En este Gobierno, ustedes hacen recortes a las madres, a los estudiantes, a los jubilados, pero hay cincoviceprimeros ministros”, sostuvo el líder de AUR, George Simion, que llegó el pasado mayo a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que perdió ante el liberal Nicusor Dan.
Simion anunció que presentará una nueva moción por este motivo cuando el Gobierno apruebe nuevos paquetes de medidas de ahorro.
El primer ministro, Ilie Bolojan, explicó que las medidas de ahorro, como las subidas de impuestos, entre ellas el IVA, y recortes, fusiones y privatizaciones en el sector público son necesarias para evitar una crisis económica y restablecer el equilibrio de la economía rumana.
Rumanía tuvo el año pasado un déficit del 9,3 %. La Unión Europea le abrió ya en 2020 un expediente por déficit excesivo y el país se arriesga a que Bruselas suspenda una parte de los fondos europeos que tiene asignados si no toma medidas.
Mientras la moción se debatía, sindicatos de diversos sectores protestaron a la afueras del Parlamento contra las medidas de austeridad.
Los sindicatos no descartan una huelga general en septiembre, descontentos por las medidas fiscales y los recortes de sueldos y bonificaciones de los empleados estatales.