El grupo, compuesto por personas de diversas nacionalidades no especificadas por la nota, incluía a dos mujeres y un menor, y fue interceptado en un punto de reunión en la ciudad norteña de Nuadibú, donde se preparaba para zarpar.
Los migrantes fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales y podrían ser repatriados a sus países de origen o procesados judicialmente si se demuestra su implicación en delitos como el tráfico de personas.
En los últimos meses, las fuerzas de seguridad mauritanas han intensificado sus esfuerzos para frenar la inmigración irregular, en particular los intentos de alcanzar clandestinamente el archipiélago español de Canarias desde la costa atlántica del país.