Según la Fundación Gabo, que cada año otorga los premios en el Festival Gabo, la serie fotográfica de Pineda muestra, a través de la historia de la familia Pushaina y la figura de Yolüja (espíritu maligno que encarna la amenaza minera), cómo el despojo impacta la salud mental, la espiritualidad y el entorno de los wayúu.
"Las imágenes logran comunicar la relación entre el extractivismo y las comunidades, y el impacto que va de lo íntimo a lo colectivo, a través de una mirada cargada de simbolismo, que demuestra un compromiso profundo con el tema", señaló el jurado.