"Cada vez que se pronuncia la palabra «paz», Rusia responde con más terror. La noche pasada se produjo una escalada sin precedentes. Más de 800 drones y misiles llovieron sobre ciudades ucranianas. Por primera vez desde la invasión a gran escala, el edificio del Consejo de Ministros en Kiev sufrió daños", dijo el ministro a través de un mensaje en redes sociales.
Asimismo, Prévot también llamó a responder a la escalada de Rusia "con la determinación de Europa", ya que "solo la presión y la unidad pueden acercar el fin de esta guerra".
Rusia bombardeó masivamente Ucrania durante la madrugada del domingo con más de 800 drones, un nuevo récord, y más de una docena de misiles, incluida la capital, Kiev, donde fallecieron al menos dos personas y donde fue atacado por primera vez una sede del Gobierno, según los servicios de emergencias y las autoridades locales.
Uno de los principales objetivos del ataque ruso nocturno fue Kiev, aunque Rusia también bombardeó Odesa (sur), Zaporiyia (sur), Kremenchuk (centro), Krivói Rog (este) o Dnipropetrovsk (este).
"El enemigo cada día terroriza y mata a nuestra gente en todo el país. El mundo debe reaccionar ante esta destrucción no solo con palabras, sino con acciones. Es necesario aumentar la presión de las sanciones, sobre todo contra el petróleo y el gas rusos. Se necesitan nuevas restricciones que golpeen la máquina militar del Kremlin", aseguró en redes sociales la primera ministra ucraniana, Yulia Sviridenko.
"Y lo más importante: Ucrania necesita armas. Aquello que detenga el terror y no permita a Rusia intentar asesinar ucranianos cada día", agregó.