La compañía ha explicado en un comunicado que esta decisión llega tras "realizar una revisión de su red operativa con el objetivo de reforzar su posición en mercados clave, en línea con su estrategia y un entorno competitivo en constante evolución".
Por eso modificará su oferta de rutas con origen y destino en Roma Fiumicino y reducirá el número de aviones en esta base, pasando de cuatro a uno.
"Esto implicará una reducción de la actividad en la base y, lamentablemente, un impacto directo en las personas del equipo de Vueling en Roma–Fiumicino", agrega la nota.
La compañía tiene intención de empezar "en los próximos días" una negociación con los sindicatos del país para "trabajar de forma constructiva" para "buscar soluciones que permitan mitigar al máximo el impacto de dichas medidas" en el equipo.
La decisión de "replantear" la presencia de Vueling en Roma fue tomada "hace tiempo", según aclara a EFE una fuente de la aerolínea, y pretende "reforzar la conectividad en España y las islas así como con los principales mercados europeos", como Francia o Reino Unido.
El sindicato FILT CGIL ha tachado de "inaceptable" la "drástica" reducción de la actividad de Vueling en el principal aeropuerto romano ya que implicará el despido de 82 trabajadores, cerca de dos tercios de la plantilla con la que contaba hasta ahora.
Los despidos afectarán en concreto a 14 comandantes, doce primeros oficiales y 56 asistentes de vuelo, según ha precisado en un comunicado difundido por los medios.
Por su parte, Vueling ha avanzado que "mantiene su compromiso con la conectividad en Italia" ya que seguirá siendo el único país internacional con dos bases, Roma y Florencia (norte).
Vueling además seguirá ofreciendo conexiones en Italia desde otros aeropuertos italianos como Milán, Bolonia, Génova, Turín, Venecia (norte), Bari, Cagliari, Catania, Nápoles y Palermo (sur).